Atraso cambiario: el difícil reto de Mauricio Macri

Mauricio Macri llamó a "vivir con los recursos que tenemos", pidió a las distintas jurisdicciones "administrar sus recursos porque son sus ingresos", e insistió en la necesidad de "no seguir tomando deuda y obligar a que nuestros hijos la paguen". Lo dijo en la ampliación de un parque eólico en Chubut.

Las palabras del presidente son lógica pura. Es verdad que el Estado gasta más de lo que recibe, eso a pesar del anuncio de recaudación de ayer, número que supera por cuatro puntos porcentuales a la inflación estimada.

Pero al problema del déficit fiscal en sí, hay que sumarle un plus. La Argentina tiene hoy un tipo de cambio atrasado que influye en sus cuentas públicas. Un país con déficit y tipo de cambio atrasado, no solo es menos competitivo, tiene que endeudarse más en dólares para sostener gastos corrientes. Es decir, por el problema del déficit fiscal se lo puede culpar a un Estado sobredimensionado, pero por el resultado de la balanza comercial hay que buscar a otros culpables.

En diciembre, el comercio con Brasil siguió su derrotero. Fue negativo en u$s 829 millones, más que duplicó el déficit del mismo mes del año anterior. Hay más. De punta a punta, el año terminó con un déficit -según la consultora Abeceb- de u$s 8193 millones, casi un 90% superior al rojo comercial que se acumulaba al cierre de 2016. Y Brasil no es un país más, es el principal socio comercial de la Argentina.

Y es tan importante, que lo que pudo ganar la Argentina vendiendo soja y sus derivados al mundo no alcanzó para dar vuelta lo que perdió con el país vecino. El dato no es menor: salvo en 2015, desde la recesión de fines de los 90 que la Argentina no tenía saldo negativo en la balanza comercial general. 

Autor: Horacio Riggi

Fuente: El Cronista

Miércoles, 3 de enero de 2018