Una boda real y un negocio millonario que causa revuelo internacional

La realeza británica genera un magnetismo único tanto en su lugar de origen como en el resto del mundo. Qué hacen, qué comen, cómo se visten y de quien se enamoran son parte del folclore mediático y más si se trata de los hijos de Lady Di. Por eso el anuncio de compromiso el Príncipe Harry y la actriz estadounidense Meghan Markle causó revuelo internacional y en Inglaterra ya se preparan para el gran acontecimiento que tendrá lugar el 29 de mayo. Porque con esta noticia no gana solo la industria de los tabloides, sino de que alrededor de la realeza británica - valuada actualmente en £67 mil millones- proliferan negocios por millones de dólares.

Se calcula que en 2017, la corona británica contribuyó con un estimado de £1.8 mil millones (US$ 2.4 mil millones) a la economía de su país según la consultora Brand Finance. £550 millones provinieron del turismo que genera y se estima que en mayo de 2018, mes del casamiento real, entrarán unos adicionales £500 millones (US$ 677 millones).

Un 10% se espera que vendrá de la mano del merchandising de la boda del año. De hecho, las tazas anunciando el compromiso se agotaron en 24hs. Pero también hay portaretratos, vajilla de porcelana y vidrio, postales y réplicas de vestidos que conmemoran compromisos, casamientos y nacimientos de toda la familia real. Cuando el Príncipe William se casó en 2011 - acontecimiento que atrajo a más de 350 mil turistas-, Fortnum & Mason sacó a la venta el blend del té del desayuno en Kenya, donde le propuso. Legoland hizo una réplica en legos del Palacio de Buckingham completado con la novia, el novio e invitados y la cadena de pizzas Papa John's incluso hizo una pizza con sus caras.

Incluso existe el tour Kate y William que sigue las huellas de la pareja real visitando la ciudad donde se conocieron y donde se casaron y las empresas turísticas ya preparan el nuevo tour, según consiga The New York Times, que incluiría los bares y pubs a los que el Principe Harry solía salir de fiesta. En cuanto al día del casamiento, en 2011 la empresa Noteworthy alquiló un lugar en frente a Westminster Abbey donde los clientes - 80 pagaron £500 cada uno - podían ver cuando los reyes llegaban y salían de la iglesia. Para las celebraciones en conmemoración del jubileo de la Reina Isabel, 200 personas pagaron £300 para pasar el día en H.M.S. Belfast, un histórico barco de guerra desde se podía ver el desfile. Para este año, Noteworthy ya alquiló una locación para el casamiento del príncipe Harry aunque aún no reveló dónde es pero adelantó que contará con una vista exclusiva.

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Lunes, 15 de enero de 2018