El Lado B de las vacaciones by un Millennial

 (...)Todos hablan del envejecimiento de la población, ok, eso trae un problema financiero producto de los fondos jubilatorios que se cae de maduro; pero está el otro problema, la escasez de oferta laboral a la cual se adhiere una sobrecalificación de la mano de obra promedio.

En el primer mundo, que siempre está a la vanguardia, el 30% de los Millennials tienen trabajos que están por debajo de la capacitación por la cual tanta plata pagaron (ellos o sus padres eso es un debate aparte). Incluso ya es conocido que el sueldo promedio de la generación Millennial está muy por debajo del que, a la misma edad, tenían las generaciones anteriores.

El aumento de mayores de 55 oprime financieramente a gobiernos enteros, mientras que la disminución de menores de 30 reduce la posibilidad de contratación a empresas. En la situación argentina esto no es tan grave aún. Nuestra edad promedio todavía está entre los 30 (Europa supera los 45) y los menos de 20 siguen sumando el 20% de la población. Aunque como agravante tenemos la desigualdad socioeconómica; por lo tanto tenemos una generación millennial muy calificada y otra sin experiencia; ambas con el síndrome Milennial de la falta de compromiso. En este contexto negociar no es una opción. Las empresas más grandes se ven obligadas a ofrecer Flex-Work, dar beneficios y hacer esfuerzos para retener personal. Yo a ese lujo no llego, por eso me quedo con la empatía como mi gran recurso.

La búsqueda de la felicidad y la apología del yo millennial choca con la necesidad del mercado de contratar gente joven para trabajos que ellos consideran "menores".

¿Mucha exigencia? ¿Ofertas débiles? ¿Demasiada demanda?

Para responder a esas preguntas es interesante entender para qué trabajan los Millennials. Porque cuando uno lo pregunta (lo hice muchas veces) te sorprenden con respuestas como: viajar, operarme, ropa para el casamiento, una moto. Objetivos banales que desacreditan la responsabilidad con la que uno pide que se tomen el trabajo. Claro que si el sueldo que yo pago se utilizara para alimentar a sus hijos, pagar la hipoteca o para fondos de retiro el compromiso sería otro.

Está buenísimo que nos valoremos a nosotros mismos, que exijamos lo que corresponde y seamos consientes de un mercado extrañamente saturado. Está bueno el año sabático y el flex work, estamos de acuerdo que hay una sobrecalificación del empleado Millennial con Licenciatura, Master y cursos en materias complementarias. Pero hay que estar por sobre la exigencia que nos piden, para conseguir la exigencia que pedimos.

Autor: Facundo Garriz

Fuente: El Cronista

Viernes, 26 de enero de 2018