Cataluña, otra vez, camina en el limbo
Benjamin von der Becke
Especial para Visión Liberal, desde España

 En el segundo capítulo de la temporada 2018 de "Cataluña rebelde" los guionistas de esta apasionante serie española mostraron nuevamente su creatividad habitual. Todos los espectadores nos preparábamos para ver una histórica sesión de investidura en la que no se sabía bien cómo aparecería quién sería investido, Carles Puigdemont. Quizá lo hiciera a través de un holograma o por skype ( "vía telemática" ) pero también pudiera suceder que ante el asombro mundial lo hiciera bajo algún disfraz burlón... El personaje central de la saga nos tiene acostumbrados a estos golpes de efecto. Por si aquello ocurriera, los mossos de esquadra ( ahora más alineados al gobierno central ya que aún rige la ley de intervención de aquella Autonomía) comenzaron a revisar los baúles de los taxis y automóviles por si se les colaba el célebre prófugo ingresando a escondidas en el Parlament. 

Sin embargo, la historia tomó otro rumbo. Ante la resolución del Tribunal Constitucional que advirtió "preventivamente" que se declararía nula cualquier investidura de alguien que no estuviese de cuerpo presente en la sesión, el presidente del Parlament, Roger Torrent, decidió aplazarla. No quería terminar él también en la cárcel por desacato, como la Presidente anterior, Carme Fourcadell. Tal sensata resolución produjo sin embargo un serio temblor en el bloque independentista formado por JuntxCat, ERC y CUP. Oriol Junqueras, de Esquerra Republicana, felicitó desde la carcel lo actuado por su correligionario Torrent. 

En cambio Puigdemont bramó de furia desde Bélgica. 

Y no atendió las llamadas telefónica del presidente del parlamento que le llamaba para darle las explicaciones del caso. Puigdemont se quedó sin leer su discurso que al final nadie sabe qué decía ni cómo sería trasmitido. 

Los de la CUP, por su parte, ante la frustración de no poder mostrar una nueva legislatura independentista animaron a los suyos a protestar frente al Palacio del Congreso. Hubo algunos heridos. La manipulación simbólica para mover a la gente resulta siempre relativamente fácil. Lo difícil es intentar luego frenarla cuando exigen que les den lo que se les ha prometido. ?Se resquiebra el frente independentista, como especula Mariano Rajoy ? Hemos dicho en varios envios previos que ese bloque heterogéneo está unido por un gran aspiracional, justamente la independencia de Cataluña, aún cuando se incomodan desde ideologías de muy diferentes signos. Su alianza es meramente táctica. De momento sin embargo el cisma se mantiene lejos, así como no existe tampoco ningún otro dirigente separatista que aspire a suplantar a Puigdemont como candidato. Desde la vereda de enfrente se observan estos primeros pasos con impotencia. Ines Arrimadas de C's, que ganó las elecciones, sigue sin tener los apoyos suficienes como para pretender la investidura. A pesar de mostrase como un bucle recursivo la Cataluña rebelde ofrece en cada capítulo elementos inesperados, manteniendo así la tensión y el suspenso entre millones de desconcertados seguidores. Los independentistas huyen una vez más hacia adelante, entre relatos entusiasmante para los suyos y carriles legales que se ven cada vez más estrechos para el resto de los españoles. Veremos qué sucede antes del día de los enamorados qué es la fecha en la que según nos informan quedó fijada la sesión aplazada. Con amor o sin él, todo indica que tendremos historia catalana para rato.

Miércoles, 31 de enero de 2018