El economista Pablo Guido analiza la baja de aranceles a bienes electrónicos
Abrir la economía sin bajar costo laboral: la frazada siempre corta


Si bien Argentina es uno de los países latinoamericanos más caros para comprar bienes electrónicos, la baja de aranceles a dichos bienes que se inició en febrero del año pasado, redujo los costos de artículos como pc's, laptops, notebooks y, por tanto, se incrementaron las ventas. 

Regla simple de economía: cuando el precio baja, la demanda incrementa.

Gracias a la eliminación de los aranceles a la importación, las ventas de notebooks crecieron 55% más que el año 2016, según estadísticas oficiales. Esto representaría solo pequeño salto de productividad para Argentina, pues la apertura de la economía se hace indispensable.

Según el economista Pablo Guido, consultado por Visión Liberal, estas medidas "claramente son un salto de productividad porque más personas acceden a bienes de capital". Sin embargo, y a pesar de las señales de apertura mostradas por el actual gobierno, aún no son suficientes para que Argentina entre en una economía mundialmente competitiva. "El país aún tiene una economía cerrada y eso se refleja en que exportamos solamente no más del 0,40% del total mundial y algo similar de importaciones. Eso es un nivel muy bajo. Hace 100 años estábamos en alrededor del 3 o 4%", expresó Guido.

La medida, asumida por la Secretaría de Comercio de eliminar los aranceles de importación de las computadoras para reducir el precio de los equipos en el mercado local, tuvo tres efectos concretos: bajaron los valores, se dispararon las ventas y se desmoronó la fabricación local de esos productos. Como suele suceder cuando se da apertura al mercado, el consumidor tiene más opciones para elegir y se decidirá por la opción que afecte menos a su bolsillo. Además, en noviembre del 2017 también se decretó la baja de aranceles para electrónicos fueguinos e importados, esto es: celulares, aires acondicionados, entre otros. Aunque la baja de los precios de estos últimos artefactos se verá en el mediano plazo.

Evidentemente, "los que se vieron afectados son las empresas de Tierra del Fuego, que armaban las computadoras. Los comercios están con mayores ventas, con una mayor participación de productos importados, pero así funciona el mercado", sostuvo el economista Pablo Guido. Quien a su vez remarcó que "hay que abrir más la economía, pero previamente hay que bajar el famoso costo argentino (impuestos internos, costo salarial, logísticos, etc)., además de corregir los problemas fiscales porque gran parte del déficit fiscal se financia con deuda externa, retrasando el tipo de cambio y afectando así a los exportadores locales", finalizó.

Miércoles, 7 de febrero de 2018