Tres miradas liberales sobre un tema sensible: el aborto
Alberto Medina Méndez, Franco Amati y Franco López tienen puntos de vista diferentes sobre la despenalización y la interrupción voluntaria de embarazo. Un debate de una sociedad madura.


El presidente Mauricio Macri ha sido el encargado de poner sobre el tapete el debate de la despenalización de la terminación voluntaria del embarazo o aborto. Si su intención era desviar la atención de la opinión pública, lo ha logrado. 

Argentina se ha polarizado en torno a los sentimientos que causa un tema de tanta sensibilidad como el aborto.

Según el Código Penal argentino, el aborto, entendido como terminación voluntaria del embarazo o aborto inducido, es un delito. Además, dicho código establece como aborto no punible (no delictivo) el que se practicara a fin de evitar un peligro para la vida o la salud de la mujer (aborto terapéutico); o el que interrumpiere un embarazo fruto de una violación o de un atentado contra el pudor cometido sobre una mujer con alteraciones mentales.En marzo de 2012 la Suprema Corte de Justicia argentina precisó que el aborto es no punible en violaciones cometidas sobre cualquier mujer; y además indicó que no es necesario recurrir a la justicia para su realización.

Sin embargo, las opiniones van del acuerdo al desacuerdo entre la ciudadanía. Para los defensores del aborto, lo que ampara la ley argentina aún no es suficiente para garantizar el derecho pleno de la mujer de decidir sobre su cuerpo. Por otro lado, quienes rechazan la práctica abortiva consideran que existe ignorancia por desconocimiento o una inclinación a no responsabilizarse por los actos propios.

Visión Liberal entrevistó a tres liberales argentinos con perfiles profesionales distintos y distintos puntos de vista sobre el tema en cuestión, pero coinciden en la promoción de la sociedad libre.

 "Mi posición es contraria a la despenalización del aborto inclusive en casos que la ley argentina hoy permite como las situaciones de violación". (Alberto Medina Méndez)

Alberto Medina es presidente del Club de la Libertad en Corrientes y considera que los avances científicos de las últimas décadas despejaron dudas acerca del momento del inicio de la vida y en ese contexto la presencia de un tercer ADN diferente al del padre y la madre da constancia de la existencia de una vida. Por lo tanto, de la generación de derechos naturales intrínsecos de esa nueva vida que son superiores a cualquier otra decisión, por legítima que pueda parecer.

Para Medina Méndez, la falta de información y conocimientos suficientes sobre el tema lleva a adherir apoyos por parte de la población. Sin embargo, para el correntino, el individuo no debe olvidar que la libertad es un valor indisoluble de la responsabilidad."La contracara de la libertad de decidir es justamente hacerse cargo de lo que esas determinaciones pueden ocasionar", manifestó.

Sin embargo, Medina Méndez no se cierra al debate, al cual considera necesario. "En mi opinión la eventual despenalización se podría dar en casos en los que existan plena certeza del riesgo de la continuidad de la vida materna lo que, por otro lado, debería ser confirmado médicamente antes de semejante decisión", afirmó.

¿Y en caso de violación?

Alberto Medina sostiene la tesis que un crimen no se resuelve agregando otro crimen. "La violación es un delito donde una persona ejerce la fuerza sobre otra. Si de ese horrible hecho surge una nueva vida ese nuevo ser no puede pagar con su vida el error de su padre. En todo caso la madre tiene todo el derecho a entregar ese hijo no querido en adopción".

Opinión que no coincide con la de Franco Amati, empresario de tecnología. "Soy pro-choice. Defiendo la tesis del derecho sobre el propio cuerpo, pero también podríamos decir que cada persona es un fin en sí misma, y no un medio para los fines de terceros".

Amati, que integra una start-up de Bitcoin, sabe que el tema del aborto puede resultar frío, pero para profundizar al respecto recomienda el escrito "En defensa del aborto" de Judith Jarvis Thomson que, según el joven empresario, ayuda a comprender el tema y aporta buenos fundamentos. Una de las grandes preguntas que se plantea Judith Jarvis es si "el derecho de una persona a la vida prevalece sobre el derecho de la mujer a decidir sobre su cuerpo".

No es lógico ni razonable ver opiniones que hoy niegan hasta la píldora del día después. (Franco Amati)

A pesar de su posición, Amati es consciente del respeto por las opiniones divergentes y del conservadurismo de la sociedad argentina. Además, señaló la dificultad de trazar cuándo empieza la vida para determinar la aprobación de un aborto. "Siempre es difícil y arbitrario trazar una línea de tiempo sobre en qué momento del embarazo el aborto puede ser despenalizado, pero siendo conservadores en ese trazado deberíamos lograr una legislación sensata. No es lógico ni razonable ver opiniones que hoy niegan hasta la píldora del día después", expresó.

Franco Amati también cree en la necesidad del debate, que ha sido trasladado al plano político y alega que no solo es un debate necesario y justo, sino que también podría argumentarse desde visiones más pragmáticas de salud pública y de una realidad que existe.

Aunque el mundo libre ha mostrado evolución en materia de derechos individuales, aún hay temas pendientes por trabajar en Argentina, según Amati. "Tengo una perspectiva positiva del mundo en general, pero donde Argentina mejora sus índices de derechos individuales a un ritmo decepcionante si nos tomamos la molestia de compararlos con otros países de Latinoamérica", puntualizó.

Franco Martín López ofrece otra mirada sobre ese tema: "Mi postura es intermedia, pero el debate no está bien centrado. Me parece un tanto complejo en términos legales cuando se despenaliza algo, pero no se le legaliza, o se le sigue manteniendo en el ámbito de lo ilegal".

Franco López es Director Ejecutivo de Fundación Bases de Rosario, él sostiene que la actuación del Estado le parece bastante inconsecuente en lo referido al tema del aborto, haciendo un paralelo a este tema con el de la despenalización de la droga. Se le despenaliza o no. "Es preferible ir a la discusión de la legalización o no del aborto, y no a la discusión la despenalización, pero más que nada por una cuestión legal", afirmó, aunque el arquitecto rosarino piensa que el tema de la "despenalización" se hace más por una estrategia, pues para él lo correcto es tomar la discusión de que algo se legalice o no se legalice, ya que "esas medias tintas distorsionan el sentido de la ley", infirió.

La clave del debate está en definir qué es y qué no es una persona sujeto de derecho (Franco López)

Por otro lado, para López existe una polarización de la opinión porque carece de una definición seria sobre lo que se considera ser humano y lo que no. "La clave del debate está en definir qué es y qué no es una persona sujeto de derecho, porque todos estamos de acuerdo que si estamos frente a una persona no se pueden violar sus derechos y el más fundamental es el de la vida, no se le puede matar y no hay justificación. De hecho,nuestra concepción legal argentina es más radical que, por ejemplo, la norteamericana, porque nosotros no toleramos la pena de muerte" afirmó.

Asimismo, Franco López argumenta que el centro de la polarización deriva de la poca claridad sobre la consideración del ser humano. Lo cual provoca posturas completamente opuestas e irreconciliables. En ese sentido, el rosarino alega que en transcurso de la historia del hombre se han sucedido concepciones subjetivas para tipificar al ser humano como tal, es el caso, por ejemplo, de los negros que no eran considerados seres humanos. "Entonces, al no ser considerados humanos, podía matárseles. Lo que no quiere decir que fuera correcto".

Aunque hoy en día legalmente está resuelta la definición de vida humana, que es considerada desde el momento de la concepción, López señala que si la sociedad y el Congreso quieren discutir sobre el aborto, tendrían que cambiar la definición de la vida desde el momento de la concepción. "Todas las decisiones que tomemos tienen consecuencias, si bien no hay ninguna postura que se pueda decir que en términos morales o reales es en sí objetivamente correcta, porque todas son subjetivas y válidas, uno lo que sí puede decir es que cualquiera de las acciones que uno tome trae consecuencias, por ejemplo, uno dice si yo legalizo el aborto evito las muertes de mujeres por abortos clandestinos mal practicados, pero por otro lado debo considerar que también legalizo que se aborten fetos", puntualizó.

Miércoles, 28 de febrero de 2018
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