Corrupción voraz: el kirchnerismo se "comió" el equivalente a 9 Plan Marshall
Pablo Benitez Jaccod
*Licenciando en Relaciones Internacionales y presidente de la Fundación Progreso y Libertad


Kirchner, Chávez y el Plan Marshall

Apenas había pasado un año desde la asunción del expresidente Néstor Kirchner y en un discurso que muy seguramente habrá pasado desapercibido hasta para el mas fanático de sus seguidores, el ex mandatario argentino (en su exposición de cierre de la Cumbre de las Américas en Monterrey realizada en el año 2004), solicitaba a los Estados Unidos de Norteamérica la elaboración una ayuda económica en términos similares a los que fue el "Plan Marshall" y su impacto en la reconstrucción de una parte de los países de Europa, en ruina tras la Segunda Guerra Mundial.

 Puntualmente sostuvo que "el continente americano necesita la ayuda de Estados Unidos para su desarrollo". Luego señalaba el punto mencionado al sostener que: "creemos que los principios contenidos en el documento final de la Conferencia Internacional sobre la Financiación del Desarrollo, conocido como el Consenso de Monterrey, suscrito aquí los días 21 y 22 de marzo de 2002, son una buena base para comenzar a diseñar desde aquí un verdadero Plan Marshall con ayuda para todo el continente americano".

Recordemos que el Plan Marshall consistió en una ayuda económica en forma de préstamos y concesiones de Estados Unidos a 18 países de Europa. Exactamente entre 1947 y 1952 se canalizaron en ayuda unos 13.000 millones de dólares, siendo Gran Bretaña, Francia y Alemania Federal los más beneficiados. 

Algunos datos del inventario con que se encontraban los gobernantes de posguerra eran realmente sombríos, por ejemplo en Francia, se destruyeron o dañaron severamente dos millones de casas; en Holanda, el número alcanzó a 500.000; en Italia dos millones, en Gran Bretaña cuatro millones y en Alemania diez millones. Por toda Europa el sistema ferroviario estaba en ruinas. En Francia, 4.000 km de vías estaban intransitables; en Alemania 12.000 km. Y en todos los países había unas pocas locomotoras en uso: sólo 50% en Alemania, 40% en Bélgica, 25% en Holanda y menos del 20% en Francia. El estado de situación del sistema eléctrico era calamitoso, ya que la producción de electricidad de Italia era solamente el 65% del nivel de 1941. La producción industrial en Alemania era solo el 5% del nivel de pre-guerra; en Italia solamente llegaba al 25%; en Bélgica, Francia, Grecia, Holanda al 25%.

El cuarto de siglo posterior a la Segunda Guerra Mundial fue testigo del más largo período de crecimiento ininterrumpido en los países industriales del mundo y los índices de crecimiento fueron los más altos de la historia. 

La tasa de crecimiento medio de los países receptores de la ayuda entre 1950-1973 fueron dispares: el Reino Unido solamente creció a un promedio 2,2% en, mientras que Alemania Federal e Italia lo hacían con un crecimiento medio del 6% y 5,5% respectivamente. Estas tasas de crecimiento fueron posibles no solo por la ayuda del Plan Marshall, sino que incidieron fuertemente las reformas tendientes a aumentar los niveles de ahorro e inversión. Estas reformas consistieron en liberar al sector privado de las trabas y regulaciones que existían sobre aquel, políticas fiscales responsables orientadas a reducir el tamaño del Estado y los impuestos y políticas monetarias para eliminar la inflación. Podemos mencionar los planes de liberalización de la economía implementados en Alemania por Ludwig Erhard, en Francia por Jacques Rueff y en Italia por Luigi Einaudi. Todos estos planes económicos tuvieron como eje abandonar la planificación centralizada de años anteriores. En conclusión, estos casos evidenciaron que la ayuda monetaria (Plan Marshall) por sí sola no hubiera alcanzado sino se la acompañaba con reformas pro mercado. 

Volviendo a Latinoamérica, tal vez Kirchner y Chávez no hayan conocido exactamente todo lo que implicó el Plan Marshall, pero lo que si es cierto es que tuvieron en sus manos muchos más recursos que los que tuvieron los países de Europa receptores del plan.

 El Dr. Nicolás Cachanosky realizo un cálculo de actualización del Plan Marshall, el cual como mencionamos, implicó una ayuda financiera de unos 13 mil millones de dólares, esto equivaldría según el cálculo mencionado a entre 112 y 120 mil millones en valores actuales. 

Si se toma la recaudación total impuestos a las exportaciones durante el kirchnerismo (2003-2015) la misma asciende a 107.600 millones de dólares, lo que equivaldría a casi un Plan Marshall, ahora si tomamos como base la recaudación de impuestos del año 2002, el gobierno kirchnerista recaudo en forma adicional y acumulada, durante sus 12 años de gobierno unos 1.045.970 mil millones de dólares. (1 billón de dólares o 10 veces lo recaudado por impuestos a las exportaciones).

En conclusión, el kirchnerismo se consumió el equivalente a casi nueve Plan Marshall. 

Dada la magnitud de los recursos recibidos los resultados fueron decepcionantes, una pobreza del 30%, sin infraestructura en puertos, trenes, energía etc. Más que combatir el capital, se lo consumieron.

El caso de Venezuela es aún más atroz, ya que el ex mandatario Hugo Chávez durante el periodo 1999- 2006, en un periodo mucho menor, recibió gracias al petróleo y el endeudamiento entre 175. 000 y 225.000 millones de dólares. Tan solo los ingresos fiscales provenientes del crudo (1999-2006) superan los recibidos por los gobiernos anteriores juntos. Hugo Chavez durante el periodo mencionado recibió 99.242 millones de dólares. Si sumamos la totalidad de los ingresos fiscales de las presidencias de Jaime Lusirchi (1984-1988), Carlos A. Perez (1989-1993) y Rafael Caldera (1994-1998) la suma asciende a 91.109 millones de dólares.

Una actualización de los datos mencionados, nos muestra una situación más decepcionante. Según la consultora EcoLatina entre 1999 y 2014, Venezuela recibió US$960.589 millones. Un promedio de US$56.500 millones anuales durante 16 años. Si el kirchnerismo se consumió el equivalente a casi 9 Plan Marshall, el chavismo se consumió el equivalente a 8. Hoy Venezuela se encuentra en hiperinflación y sometida a un dictador que sumerge día a día a un país potencialmente rico a una catástrofe humanitaria. El deterioro no solo fue y es económico, sino moral y cultural. La historia económica muestra lecciones contundentes, volver a ignorarlas nos empobrecerá aún más.



Lunes, 7 de mayo de 2018