Silvia Mercado analiza el triunfo de López Obrador en México
"Sería catastrófico que México caiga en el socialismo de Venezuela o Bolivia"
Ornella Tirabosco
Periodista. Entusiasta de la formación y del marketing. Generadora de contenidos escritos y audiovisuales. Productora general y ejecutiva. Activista de la libertad. Nacida en Corrientes (Argentina), reside en Asunción


"La izquierda ganó en México y promete socialismo", afirma Silvia Mercado

México tiene un nuevo presidente, y, al parecer, Andrés Manuel López Obrador (AMLO, el candidato elegido) frenó en seco la caída de varios líderes de izquierda en América Latina. Con el 53% de apoyo y cerca de 30 millones de votos, ha batido un récord de popularidad entre los presidentes mexicanos. Además, es la primera victoria para este candidato identificado con la izquierda.

Es importante mencionar también el clima de violencia que se vivió durante la campaña electoral, con más de 120 políticos asesinados contabilizados y más de 400 agresiones, principalmente intimidaciones o amenazas. 

Estas cifras anticipan un desafío para el nuevo presidente de México, quien deberá devolverle estabilidad democrática y seguridad a su país.

Silvia Mercado, coordinadora de la Red Liberal de América Latina (RELIAL), habló con Visión Liberal sobre el triunfo de la izquierda en México, dando su perspectiva sobre qué sucederá con AMLO y analizando cómo repercutirá este resultado a nivel Latinoamérica.

-La democracia en México dejó de ser una herramienta para dar paso a la tiranía. ¿Cómo se vivió la jornada electoral en este marco?

La violencia fue una de las protagonistas excluyentes de una campaña difícil

Esperemos que no se trate de una "tiranía"; si bien hay antecedentes de que el candidato ganador ha demostrado tintes autoritarios, hay una cuota de esperanza de que no llegaremos a un régimen autoritario.

La jornada electoral -tratándose de un país tan grande como complejo- fue positiva; el órgano electoral y las instituciones demostraron solvencia. Pudo haber sido una jornada violenta, marcada por el fantasma del "fraude", pero no fue así; la votación se llevó de manera, digamos, ordenada, considerando que se trataba de una de las elecciones más multitudinarias que ha vivido México.

-¿Qué significa la llegada de López Obrador al poder?

De acuerdo a la mayoría de los mexicanos que votó por él, pues que López Obrador -por fin- llegue al poder es la victoria de "el redentor"; hay que recordar que es la tercera vez que AMLO corrió por la silla presidencial. 

Para otro tanto importante de la población, la llegada de López Obrador al poder significa incertidumbre, temor a que su gobierno se debilite y vulnere las instituciones democráticas, y que ponga en vilo la estabilidad económica.

-¿Por qué se dio este resultado? ¿Qué crees que influyó en su victoria?

Varios factores. López Obrador, al haber sido candidato en las dos presidenciales anteriores (2006 y 2012) tuvo doce años para hacer intensa campaña. En esos doce años capitalizó cada uno de los desaciertos y errores de Calderón y Peña Nieto, respectivamente, pero sobre todo aprovechó el hartazgo de la gente frente a los partidos tradicionales: el PAN, el PRI y el PRD. Lo que es paradójico porque López Obrador empezó su carrera política en el PRI y luego pasó a ser parte del PRD. López Obrador es un político tradicional con todas letras, pero logró mostrarse outsider, como la alternativa distinta, como el verdadero cuestionador del poder, y la gente le compró ese perfil.

-Una campaña electoral que dejó más de 120 muertos, una de las elecciones más violentas de estos últimos tiempos. ¿Cuál es la estrategia de la izquierda?

Fue una campaña marcada por la violencia, sin duda. La estrategia de la izquierda siempre es la misma: el populismo, que se traduce en la polarización de la sociedad, el uso de la pobreza como instrumento discursivo, la satanización de los partidos tradicionales, las promesas de que el progreso y el futuro están en manos de un único redentor.

-¿Cómo repercutirá esta elección a nivel Latinoamérica?

La elección como tal, por el momento, repercute en interrogantes: que si México se inclina hacia la receta del socialismo del siglo XXI, al estilo Venezuela, Bolivia, Ecuador... o que de pronto opta por un "estilo" de manejo del poder más democrático y moderado. No es fácil ni recomendable predecir; de todos modos, es innegable que el temor está; sería catastrófico que un país líder como México caiga en las peores formas antidemocráticas en las que cayeron los países de la postal bolivariana.

-AMLO dijo: "Quiero pasar a la historia como un buen presidente de México". ¿Cómo consideras que le irá en este propósito?

Elecciones, reflejo de la violencia: 93 políticos asesinados

López Obrador utiliza la pobreza como bandera discursiva, busca ser el salvador de los "pobres", estimo que querrá ser dadivoso, utilizar al Estado para solventar planes sociales para los que "menos tienen". Por otro lado, es difícil saber bajo qué criterios López Obrador define el bien y el mal. Tal vez su gobierno ocasiona una tremenda crisis económica, pero él no deje de pensar, en lo que dure su gobierno, que está haciendo las cosas bien.

-La izquierda ha llegado a México. ¿Cuál es tu pronóstico para estos años que se vienen con López Obrador al mando?

Más que pronóstico, tengo incertidumbre; misma incertidumbre que deben tener todos los mexicanos, incluso los que votaron por AMLO. Lo que tenemos a mano son las experiencias de países vecinos que recientemente optaron por modelos socialistas. Y que, basta echar un vistazo, a ninguno le ha ido bien. Los gobiernos que enarbolaron la bandera de la izquierda enterraron a sus sociedades en la miseria, quebraron sus aparatos productivos y asfixiaron las libertades políticas y económicas de sus ciudadanos.

Pero bueno, la izquierda ha ganado en México y promete socialismo. Es difícil pronosticar algo que vaya a contramano de la historia. Lo que sí es predecible es el socialismo y sus recurrentes fracasos.

-¿Hay posibilidades de que haya un trabajo en conjunto con el gobierno de Trump?

Algún tipo de relación entre Estados Unidos y México tiene que haber. El desafío está en que se entiendan entre dos nacionalistas rudos y duros. Ojalá que, por la paz y armonía de los dos países, ambos mandatarios encuentren un punto intermedio sobre todo para dar cabida a salvar el tratado de libre comercio.

Martes, 3 de julio de 2018