De la ignorancia en la fiesta kirchnerista y la corrupción que generó
Por: Walter Sebastián Parry
Estudiante avanzado de periodismo en la Universidad Nacional del Nordeste

 La ignorancia del fanatismo K

Las pasiones no siempre son buenas, menos aun cuando uno empieza a negar y hacer oídos sordos a datos en contra de lo que pensamos.

En una sociedad civilizada y cada vez más tecnológica es difícil alejarse de todo el ruido y la información que circula por el medio. Por esto, las personas tienen la posibilidad de elegir los datos a consumir, es decir, que la ignorancia es una opción. Aunque, esto de hacer la vista a un lado afecta a la porción que se considera "peronista", ya que deciden desconocer las acciones y consecuencias malas que provocó el mandato Kirchner.

Los datos sobre los manejos del país se encuentran en sitios muy importantes a los cuales se puede recurrir por cualquier vía, ya sea internet, papel o televisión. El peronismo, con el correr del tiempo, llegó a convertirse en una pasión para las personas que se sintieron cómodas siendo beneficiadas sin realizar ningún tipo de esfuerzo para ayudar al crecimiento del país, lo cual dejó un saldo negativo en la realidad.

El comienzo de la era kirchnerista estuvo marcado por un buen pasar debido a la suba del precio de la soja, pero esto no se supo aprovechar ya que las decisiones posteriores fueron la de colocar subsidios millonarios en el transporte y energía, según retrata Verónica Smink en su nota para la BBC. Esto generó una burbuja de satisfacción para la sociedad, que pensó que todo estaba mejor que nunca.

La crisis del 2008, con la caída del precio de los commodities, fue una curva de retorno, pero el gasto público fue avanzando de manera abusiva, lo que significó una inflación en la "era Cristina" de un 140%, según Juan Gasalla, periodista de Infobae. Evidentemente, la venda que cubre los ojos de los seguidores K no les permite ver la realidad, porque "mientras más gasta el gobierno, menos puede gastar el ciudadano", ya que "las obras públicas son pagadas con fondos arrancados a las personas", según el economista austriaco Ludwig von Mises.

También, José Luis Espert precisó que en el 2015 se terminó con un rojo de 400 mil millones de pesos, donde se resaltan 8 puntos de déficit por sobre el PBI (Producto Bruto Interno). Luego, si buscamos información sobre las reservas, los K determinaron una "alarmante caída de 39,8% en los casi ocho años transcurridos (de 45.511 millones a 27.383 millones de dólares).

Y si la mala administración no hubiese sido suficiente, los K están en el TOP de denuncias de corrupción. Podemos nombrar, las causa de Hotesur y el blanqueo de divisas ilegales, o una devolución de favores por la adjudicación de obras públicas a un conocido de la casa, Lázaro Báez, además de las negociaciones incompatibles de Amado Boudou por la causa Ciccone.

Estos eventos son deliberadamente ignorados por personas como Martín Sabatella, diputado nacional por la provincia de Buenos Aires que llevan al extremo el fanatismo al decir, "pongo las manos en el fuego por Cristina". A su vez, gente que simpatiza por CFK se vuelve tan hermético frente a información en contra, que pareciera que disfrutara del saqueo y del abuso de políticas que tienen como objetivo quedarse con la plata de los generadores de riqueza (los trabajadores).

"El peor analfabeto es el analfabeto político. No sabe que de su ignorancia política nace el peor de los bandidos, que es el político corrupto", dijo Bertolt Brecht, dramaturgo alemán a principios del siglo XX. Habiendo pasado un siglo desde sus palabras, ¿es mejor seguir ignorando o apelar a la realidad?

Jueves, 30 de agosto de 2018