Por fin, la homosexualidad en India ya no es un delito
La Corte Suprema de India revocó el artículo 377, de origen colonial, que criminalizaba a las personas que salían del clóset. Fue una victoria de toda la comunidad homosexual y de todo el mundo que ansía ser más libre.


En una victoria histórica para los derechos gays, la Corte Suprema de India anuló de manera unánime una de las prohibiciones más antiguas del mundo al sexo homosexual consensuado, lo que da por terminada una disputa legal que se extendió durante años, y sepulta uno de los vestigios del pasado colonial de India más evidentes.

Si hace diez años le hubieran dicho a Ayesha Kapur que ayudaría a liderar la lucha contra una de las leyes más antiguas del mundo que criminaliza las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo, jamás lo habría creído. Durante gran parte de su vida, siempre tuvo miedo de hablar de su sexualidad.

Kapur, quien creció en Nueva Delhi durante la década de 1980, no conocía a ninguna mujer de la comunidad homosexual ni tenía puntos de referencia en las películas de Bollywood que le proporcionaran el vocabulario para expresar lo que estaba sintiendo. Recuerda que el término "lesbiana" era "como una mala palabra".

Tres décadas más tarde, Kapur, quien se describe como una persona que resguarda mucho su privacidad y la mayor parte del tiempo es apolítica, se convirtió en integrante del primer grupo de la comunidad gay que pidió cambiar la ley, conocida como el artículo 377.

Con el objetivo de dar un paso adelante, Kapur, de 43 años, y otros solicitantes admitieron ante el tribunal que eran criminales bajo una ley utilizada de manera rutinaria como pretexto para acosar, chantajear y abusar sexualmente de las personas LGBT.

"Según la ley de esta tierra, pueden esposarme", dijo. "Es una perspectiva muy real. Nada evita que la policía entre a las casas de las personas solicitantes".

Eso ya quedó atrás. Después de semanas de deliberación en la Corte Suprema y de décadas de lucha de activistas indios gays, Dipak Misra, presidente de la corte, dijo que la ley de la época colonial conocida como artículo 377 era "irracional, indefendible y arbitrario de manera manifiesta".

"Tenemos que decir adiós a los prejuicios y empoderar a todos los ciudadanos", dijo en la sala de la corte que estaba abarrotada.

La corte dijo que las personas gays ahora tienen derecho a todas las protecciones constitucionales que ofrece la ley india y que cualquier discriminación basada en la sexualidad sería ilegal.

En todo el país, estallaron las manifestaciones de júbilo, así como algunas de indignación..

Esta decisión deja atrás el sufrimiento de miles de personas de la comunidad LGBT de todo el país, quienes describieron los riesgos de vivir en un país que los ha obligado a ser forajidas: son rechazadas por sus padres, sufren aislamiento social, tienen pocas protecciones en los sitios de trabajo y también sufren una vulnerabilidad aterradora ante el abuso de la policía y la violencia sexual, pues sus recursos legales son limitados.

En Bilaspur, una calurosa ciudad ubicada en la región central de la India, Rajesh Yadav relató que la habían violado en grupo cuatro veces en menos de un año, la golpearon con un ladrillo y casi la arrojaron de un vehículo en movimiento debido a su sexualidad.

"Cada vez les rogaba que me dejaran en paz, pero me golpeaban y eran violentos conmigo, y después me violaban", dijo Yadav, quien es tan delgada que los rasgos de su rostro, como los pómulos, lucen bien definidos. A sus 25 años se identifica como una persona gay y travesti de sexo masculino que prefiere los pronombres femeninos. "Si les contara mi historia, tendría que hacerlo durante varios días".

En 2014, cuando un médico de Bangalore denunció  que varios hombres con los que tuvo sexo lo extorsionaron por una suma cercana a los 25.000 dólares, la policía arrestó a los delincuentes pero después registraron al médico bajo el artículo 377, explica Danish Sheikh , un profesor adjunto en la Jindal Global Law School en Nueva Delhi.

A menudo, las víctimas de chantaje y ataques sexuales no quieren acercarse a la policía precisamente por esa razón, pues temen que las arresten o les hagan algo peor. "Extorsionan a quienes tienen dinero; a los pobres los usan para obtener favores sexuales", dijo Mohnish Malhotra, un activista por los derechos de las personas homosexuales en Nueva Delhi.

"Nadie habla de estas experiencias", agregó. "Esta no es una conversación con la que la gente se sienta cómoda en la lndia".

En la década de 1860, los ingleses crearon el artículo 377 del código penal indio. La ley impuso una multa, diez años en prisión o cadena perpetua a "quien voluntariamente tenga relaciones sexuales en contra del orden propio de la naturaleza".

La ley generalmente se aplica a los hombres que tienen sexo, pero oficialmente se extiende a cualquiera que tenga sexo oral o anal.

Cifras emitidas por la Oficina Nacional de Registros Criminales , una instancia que le da seguimiento a las quejas policiales, sugiere que se han presentado muchos más casos. En 2014, el primer año en que, según la oficina, comenzaron a darles seguimiento a los casos del artículo 377, se presentaron 1148 quejas. En 2016, esa cantidad se había duplicado hasta alcanzar la cifra de 2187. Ese año, más de 1600 casos llegaron a juicio.

Llegar a conclusiones a partir de esos datos es difícil. Con las quejas que se presentan ante la policía a menudo no hay manera de saber si el sexo fue consensual. Muchas quejas se entablan por parte de terceros que hacen sus propios juicios, dijo Sheikh.

"Rara vez es el sobreviviente quien presenta el caso", dijo. "El padre puede ser quien entabla la queja diciendo: ?Sorprendí a esta persona cometiendo un acto indebido con mi hijo'".

Ayer, la Corte dijo que las personas gays ahora tienen derecho a todas las protecciones constitucionales que ofrece la ley india y que cualquier discriminación basada en la sexualidad sería ilegal.

En todo el país, estallaron las manifestaciones de júbilo, así como algunas de indignación.

En sus análisis, los ministros dijeron que la homosexualidad era "natural" y que la Constitución india no era "meramente una colección de letra muerta" y debería evolucionar con el tiempo.

Un país tras otro han extendido todos los derechos a las personas gays conforme a la ley, y ahora India, el segundo país más poblado del mundo, asume una postura, por lo menos desde el punto de vista legal, entre los más progresistas.

"Este fallo es inmensamente importante", dijo Meenakshi Ganguly, la directora para el sur de Asia de Human Rights Watch. Podría sentar un precedente para naciones con leyes similares de la época colonial para que pongan fin a su "tratamiento discriminatorio y regresivo" de los ciudadanos gays y trans, dijo.

La corte dijo que el artículo 377, que fue escrito en la década de 1860 para cubrir lo que en ese entonces eran considerados actos sexuales contra natura, todavía estará en vigor en casos de bestialidad, por ejemplo, pero ya no podrá ser aplicado para sexo homosexual consensuado.

Los ministros parecieron conmovidos por las historias que escucharon en la corte de parte de los denunciantes gays sobre acoso, extorsión, abuso y persecución.

"La historia les debe una disculpa a los miembros de la comunidad por el retraso en garantizar sus derechos", dijo el ministro Indu Malhotra.

No obstante, de muchas maneras, India es todavía un país profundamente conservador; grupos religiosos de línea dura de varias fes -hindú, musulmana y cristiana- reprobaron la determinación.

"Es vergonzoso", dijo Swami Chakrapani, presidente de All India Hindu Mahasabha, un grupo hindú conservador.

"La historia les debe una disculpa a los miembros de la comunidad por el retraso en garantizar sus derechos".

Jueves, 6 de septiembre de 2018