Mientras el mundo cambia, los sindicalistas aún viven en el siglo anterior
Humberto Toledo
Periodista, exvocero de Carlos Menem, exembajador en Costa Rica

Los sindicatos son parte del problema cuando deberían ser parte de la solución

Imposible pensar la vida institucional en la Argentina sin la participación de los sindicatos. Sin embargo, la transformación de la economía y todo el sistema productivo en el país no han tenido repercusión en la modificación del quehacer sindical, todavía anclado en el siglo pasado. 

Hace más de 30 años que Cavalieri está al frente del sindicato de Comercio

Los sindicatos del área industrial, metalúrgica y metalmecánica perdieron peso relativo en el sistema político . Ganaron los sindicatos de servicios especialmente los gremios docentes, logístico, transporte, empleados de los estados nacional, provincial, municipal . El gremio mas poderoso del país, el sindicato de comercio, contiene a un millón doscientos mil afiliados.

En la Ciudad de Buenos Aires han tomado tanto poder que manejan a través del gremio de porteros - encargados de edificios - una discusión paritaria falsa que sin embargo es tolerada y aceptada por los ministros de trabajo .

En definitiva, los sindicatos son parte del problema ¿ podrían ser parte de la solución? Sin duda y de hecho algunos de los gremios han construido en sistema de servicios para sus afiliados francamente admirable, por caso en el gremio de comercio (Armando Cavalieri acaba de ganar nuevamente las elecciones) las prestaciones vinculadas con la salud, servicios sociales y turismo son de tanta calidad como las mejores privadas .

El sindicato docente se adueñó de la educación pública. Y así está

Los gremios mas poderosos como los que contienen empleados públicos en general y docentes en particular tienen en sus manos la posibilidad de aportar al bienestar general si contemplaran en sus respectivos estatutos un mínimo de responsabilidad laboral con los ingresos a las oficinas públicas. De lo contrario aceptan de forma irresponsable el aumento de la plantilla de personal, como sucede actualmente, que se convierte en fuente de déficit fiscal permanente .

Si alguien se toma el trabajo de leer con atención el estatuto docente se dará cuenta, primero, que el gremio (los gremios) son los verdaderos y reales dueños del manejo de la educación pública, que tiene pésimos indicadores de calidad. 

Segundo, que un docente que tenga la decisión de tomar todos los beneficios del estatuto, podría trabajar solo tres meses el año.

Aunque hay mas: sólo un pequeño agregado para encontrarle una salida al problema. Un país no puede de ninguna manera quedar preso de un paro general de transporte. La clase política no se anima, es cierto, pero la sociedad podría empujar en el sentido correcto . 

Martes, 2 de octubre de 2018