Mitos y verdades sobre el auténtico rol del Estado emprendedor



El Instituto Juan de María (español) realizó un exhaustivo trabajo sobre el rol del Estado en el crecimiento de una sociedad. Enumeró cinco mitos y realidades que se repiten en los diversos análisis sobre el rol del Estado emprendedor.


1) El Estado es el motor fundamental de la innovación y el progreso científico-técnico. 

Realidad: El proceso de desarrollo de nuevas innovaciones es evolutivo, descentralizado, cooperativo y competitivo. No hay actores fundamentales en el mismo. Históricamente, el sector privado ha liderado el avance del progreso técnico. Y el único momento en la Historia que supone un cambio en la tendencia de crecimiento económico a largo plazo, la Revolución Industrial, se gesta y desarrolla por completo sin apenas apoyo estatal. 

2) Existe un esfuerzo emprendedor unificado detrás de las políticas tecnológicas de los Estados

Realidad: Los Estados son entidades compuestas por diversas agencias, no cabe hablar de una voluntad unificada: lo que investiga una universidad pública en concreto no viene dado por el mismo plan que determina lo que investiga un laboratorio estatal. En particular, el gasto estatal en innovación en Estados Unidos se halla fuertemente descentralizado.

3)  La intervención estatal en I+D+i es siempre beneficiosa. 

Realidad: Toda acción económica conlleva costes de oportunidad y puede dar lugar a consecuencias no previstas. La inversión estatal en innovación puede sesgar el avance de su desarrollo hacia campos menos conectados con las demandas de los consumidores, con la retirada de recursos de proyectos orientados hacia ellos y la ralentización de estas innovaciones. Además, el gasto público en I+D+i puede no generar más progreso tecnológico, sino suponer tan sólo una redistribución de la renta hacia científicos e ingenieros. 

4) Es necesario que el Estado lidere el sistema de innovación nacional para que funcione adecuadamente. 

Realidad: Las funciones de coordinación que el Estado puede llevar a cabo son también realizables por la propia sociedad, de forma mucho más adecuada a sus necesidades. En general, allí donde el Estado trata de liderar el cambio tecnológico, tiende más bien a fracasar. 

5) El iPhone, Google y otras empresas e invenciones son fruto de la inversión pública en I+D+i. 

Realidad: El iPhone y Google son atribuibles a sus respectivos creadores. Un estudio detenido de la historia del desarrollo de las tecnologías que constituyen el iPhone y los motores de búsqueda muestran que el progreso en esos sectores ocurría antes de la intervención estatal y que muchos agentes contribuyeron a él, sin ningún plan a priori.

Conclusiones

EL ESTADO HA TENIDO UNA FUERTE PRESENCIA no sólo en ciencia, sino también a la hora de favorecer a unas empresas frente a otras. La Historia de cómo la tecnología ha llegado a ser la que es y de por qué determinadas empresas existen en ciertos países y no en otros pasa, en multitud de ocasiones, necesariamente por el Estado. 

 No es cierto que el Estado sea necesario para un avance sano: ni los proyectos visionarios, ni la coordinación estatal, ni las ayudas a empresas son prerrogativa exclusiva del Estado. 

No es cierto que el sector privado apenas invierta en I+D: es el principal agente dedicado a ello. 

No puede decirse que esta actividad esté necesariamente sustentada por el Estado, pues también estaba presente antes de la existencia del Estado emprendedor. No es cierto que el sector privado sea cortoplacista: los mecanismos de mercado que regulan la inversión a diferentes escalas temporales funcionan bien en ausencia de distorsiones estatales. 

No es cierto que los bancos públicos de desarrollo sean beneficiosos y, menos aún, necesarios para el desarrollo económico de una región. Esto no constituye un Estado emprendedor, sino un Estado que, como mucho, se limita a apoyar al verdadero motor de la innovación: la acción descentralizada, en un entorno de mercado, de los individuos que componen una sociedad, canalizada a través de una gran variedad de instituciones, desde la startup más pequeña hasta el conglomerado empresarial más grande. ?

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Miércoles, 7 de noviembre de 2018