Adiós, G20: lo que dejó la cumbre, la seguridad y lágrimas de reelección
Maria Celsa Rodríguez Mercado
Directora de Chaco Realidades - Analista del Circulo Acton Chile


El G20 ha terminado, para el gobierno los gastos han sido una inversión que la pagamos todos, aún aquellos que están en la línea de pobreza. Los medios extranjeros fueron muy críticos con el gobierno de Macri, al ser Argentina un país en profunda crisis que dejó de lado la austeridad para mostrarle al mundo que somos un gran anfitrión. 

El mega operativo de seguridad por el G20 fue impecable...pero millonario

Junto a los líderes más poderosos del mundo, quedó en evidencia su apoyo y reconocimiento. Sin embargo, debemos ser conscientes que estar en la vidriera global no cambia nuestro presente, en tanto el mercado no fortalezca su confianza sobre nosotros. Y mientras no se hagan los cambios estructurales, reducir el gasto público, reducir a lo más mínimo los más de 100 impuestos, desregular las leyes laborales, quitar poder a los sindicatos, reformar las leyes procesales que permitan que las fuerzas de seguridad tengan libre actuación contra el delito en la vía pública, aplicar siempre el mismo sistema de seguridad contra los movimientos sociales que se aplicó en el G20, para que la violencia de los grupos radicales de izquierda quede reducida a cero. Y tener una justicia implacable con los delincuentes y corruptos.

Con el G20 demostramos al mundo que cuando nos proponemos a hacer las cosas bien, la hacemos. El caso del papelón del Super Clásico fue una mancha muy grave. Pero pudimos encarar el problema y alejarlo, al dominar a esa minoría que siempre van por destruir lo bueno, y cual hijos mal educados, dejarnos mal ante el mundo.


Hoy somos tapa de todos los medios, en una imagen de éxito, de orgullo, que nos sienta a la mesa de los poderosos. Hemos recuperado el prestigio de estar junto a los grandes.

112 millones de dólares se ha gastado en la organización y 223 millones de dólares en armamento bélico y seguridad. De todos modos, para llegar al G20 se tuvo que realizar 84 reuniones previas que le costó a la Argentina 17 millones de dólares.


La emoción de Mauricio Macri en el Colón generó sensaciones diversas entre sus admiradores que compartieron las lágrimas y los llenaron de orgullo, otros fueron más críticos y los más objetivos apuntaron a destacar la imagen de un presidente débil ante los líderes del mundo.

Seguramente Macri busca consolidarse con el G20 y sea su aliado durante su campaña a su reelección, sin embargo, los efectos son los que darán su resultado en las urnas. Si el mercado decide ahora darle la confianza a la Argentina y "lluevan las inversiones" soñadas.


La firma de un acuerdo de comercio e inversiones con China parece vislumbrarlo. Aunque a veces no todo es como parece. Entre protocolos fitosanitarios y memorándum de entendimientos, todo queda librado a acciones futuras de cooperación en comercio, finanzas e infraestructuras

El G20 ha terminado, las luces se han apagado y como el cuento de Cenicienta la carroza se convierte en calabaza, porque seguimos siendo un país con casi 45% de inflación, con 33 % de pobreza y una crisis social que no supieron resolverla sino agravarla.

Agustín Salvia, director del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina (UCA), afirmó que "la inflación, junto con la falta de trabajo y la reducción del ingreso en los hogares pobres, implica un aumento de la pobreza... no hay estallido social porque hay un colchón de programas de asistencia que hacen que la indigencia no se incremente, y por la fuerte labor de las organizaciones sociales".


Cuando tantas veces la violencia ganó las calles, los gastos de seguridad se lo ven como una inversión para implementarla a partir de ahora contra los grupos de izquierda que solo buscan el caos y sabemos que diciembre es un mes conflictivo.


Los argentinos han recuperado la confianza, pero lo más importante es que han recuperado la esperanza, pero esto es solo una lámpara en un túnel oscuro, como lo reconoció la presidente del FMI, que aún queda por transitar tiempos difíciles en nuestra economía. Más allá que las múltiples reuniones con los líderes del mundo incentivan un compromiso de inversión por más de 15.000 millones de dólares. Pero hablemos claro, son solo "compromisos",


Sabemos que esto será ahora un mecanismo de campaña para incentivar una segunda presidencia de Macri.

Lunes, 3 de diciembre de 2018