Netflix, Uber, Spotify: ¿enemigos o aliados del negocio tradicional?

Compañías como Uber en el transporte, Airbnb en el turismo o Netflix en el entretenimiento han puesto en evidencia cuán frágiles pueden ser los modelos de negocio y cómo la tecnología puede redefinirlos, al tiempo que generaron la resistencia de aquellos que se vieron sorprendidos por esos nuevos competidores.

Cuando Airbnb irrumpió en el mercado argentino la hotelería se sintió fuertemente amenazada, incluso desde la AHT siguen sosteniendo que es una falacia hablar de "alojamiento colaborativo" puesto que lo consideran como actividad lucrativa de competencia desleal, al menos hasta que esté más regulado el panorama. 

Sin embargo, hay un creciente número de referentes del turismo, especialmente empresarios jóvenes que entienden en el contexto actual que este sistema haya calado, pero no se paralizan ni le confieren tanto peso como competidor directo.

"Las tarifas de hotel están tan bajas que el alquiler temporal no pueden competir, un huésped no va a ir por u$d 35 a un departamento temporal porque hoy está baja la tarifa hotelera; en el futuro seguramente sea un sustituto pero para estadías más largas, no es para un viaje de 2 noches, no es tan sencillo", sostuvo en exclusiva Iñaki González Arnejo, Director de AADESA y líder de la industria hotelera en la región.

Por su parte, Juan Pablo Lafosse, CEO de Almundo.com, el año pasado expresó que viajar será cada vez más barato y que los servicios colaborativos, como Airbnb, confluirán a futuro en las grandes plataformas de servicios de viajes. Postulándolo más como un complemento que como un competidor tan desleal como se había planteado tras la inmediata aparición de este sistema en nuestro país.

La expectativa fue máxima en 2011, cuando Netflix aterrizó en la Argentina allá por el mes de septiembre. La empresa que ofrece acceso a películas y series por Internet mediante suscripción cambió, en buena medida, la manera del consumo de televisión; un éxito sin precedentes que, por aquel entonces, costaba $ 39 por mes. Y así fue como el negocio de la televisión por cable entró en crisis mundial y apareció la necesidad de modernizarse. Los hábitos cambian, sean impuestos o voluntariamente, las generaciones se relevan y el contenido audiovisual no es la excepción, en absoluto.

En poco más de cinco años, Netflix ha llegado en los Estados Unidos a los 50,85 millones de suscriptores, dejando en el camino a una de las referencias de las cableoperadores como es Comcast. Según el estudio publicado por Leichtman Research Group, el número de abonados de las compañías más grandes del país alcanzan los 48,61 millones, una cifra muy distante de la que ostenta la plataforma en línea. De hecho, solo en el primer trimestre de 2017, las seis principales compañías perdieron 115.000 suscriptores de video, mientras que los servicios tradicionales de televisión de pago registraron una caída de 760.000 suscriptores durante el mismo período.

 

Amazon o Netflix superarían al cine con 1,81 mil millones de ingresos de cara a 2020. Este cambio de tendencia ha obligado a que, por ejemplo, en la Argentina, junto al resto de América latina, haya sido anunciada la plataforma HBO GO, una apuesta para competir de lleno por el público consumidor de series y películas en formato digital. 

En tanto, el director de Tecnología de Microsoft para América Latina, Eduardo Mangarelli, explicó que existen dos tipos de innovaciones: "Una sostenida, en la que un mismo producto o proceso se hace cada vez de forma más eficiente, y otra disruptiva, en la que el usuario recibe una experiencia mejor pero de forma completamente distinta".


Uber, por su parte, permite que se conecten pasajeros en busca de transporte con conductores que brindan este servicio, entrando en competencia con los taxis -también con los remises, aunque estos pueden sumarse a la aplicación-. 

El efecto de la disrupción

Uber y Airbnb son los principales ejemplos de la llamada "economía colaborativa", una tendencia mediante la cual las personas ponen a disposición sus bienes o conocimiento. En el caso de Uber, es el transporte, y en el caso de Airbnb, una habitación o toda una propiedad. En Wikipedia lo que se comparte es el conocimiento.

Para Mordezki, no es la ventaja impositiva lo que da valor a estas plataformas, sino sus modelos de negocios y los servicios que brindan. Por ejemplo, "Netflix costará más pero seguirá siendo radicalmente mejor que los cables", apuntó.


Las revoluciones que se vienen

Para 2019, 35.000 millones de objetos cotidianos que actualmente no se conectan a internet -como heladeras, calefones, puertas e incluso inodoros- "dialogarán" entre sí a través de la red, según datos de Business Insider. Este fenómeno es el conocido Internet de las Cosas (IoT, por sus siglas en inglés), que promete ser la nueva revolución y según el máster en gerencia de empresas tecnológicas, Marcel Mordezki, una innovación comparable con la llegada de las computadoras personales y los teléfonos inteligentes.

El director de Tecnología de Microsoft para América Latina, Eduardo Mangarelli, explicó que mediante sensores, como los que hoy están disponibles en celulares y que permiten medir en tiempo real los signos vitales de los usuarios, se generará un cambio disruptivo en la salud de forma remota.

Esos avances son también los que hacen posibles los autos que se conducen solos, una tecnología que será disruptiva para la industria automotriz, pero también para la de seguros. "Si un auto de Google mata a un peatón, ¿quién se hará responsable?", se pregunta Mordezki.


Viernes, 25 de agosto de 2017