Cómo es el "refugio liberal" donde hay pocos impuestos y muchas inversiones
El Reporter de Libertad Económica en el mundo le da el primer lugar a este pequeño territorio donde conviven la cultura milenaria oriental y el liberalismo occidental

Se cumplieron veinte años del regreso de Hong Kong a China, después de haber estado bajo dominio británico 156 años. Esa profunda ambigüedad  cultural es una de las razones por las que hoy Hong Kong es el país de economía más libre del mundo, según el último Reporter de Libertad Económica del Mundo que publica anualmente Fraser Institute.

Fue el propio Den Xiaoping (el padre de la reforma ideológica para la liberación de la economía de China) quien la calificó como "un país, dos sistemas" para explicar la fórmula que llevó a Hong Kong a ser el país donde el libre mercado capitalista convive con el engranaje comunista que aún hace caminar al resto del país.

Por eso a nadie le hace ruido que en Hong Kong se encuentre la mayor flota de Rolls Royce matriculados, que haya más rascacielos que en Manhattan o que sea la ciudad con mayor consumo eléctrico del planeta. Eso llevó a Hong Kong a ser tan exquisita que un metro cuadrado en Peak Road cuesta 100.000 euros y a nadie se le mueve un pelo.

El epicentro de esta locura consumista se sitúa en Causeway Bay, designada como la segunda zona comercial más cara del mundo, sólo superada por la Quinta Avenida de Nueva York. 

En medio de esa parafernalia comunista, los templos son su cara más espiritual y milenaria. El Man Mo Temple tiene más de 150 años  y está consagrado al dios de la literatura y al de la guerra.

Lo cierto es que este territorio de poco más de mil kilómetros cuadrados y siete millones de habitantes es la puerta de entrada del capitalismo a China. 

¿Cuáles son las principales diferencias desde el punto de vista empresario entre Hong Kong y China? Según el cónsul argentino en Hong Kong, Gustavo Fazzari, el punto central pasa por el sistema jurídico: «En Hong Kong está basado en el Common Law (el derecho anglosajón) y ese sistema es independiente del poder político. Hay una separación de los poderes y eso le otorga al empresario que quiera sentar bases aquí una real garantía de transparencia».

No es el único que piensa así: 3.800 corporaciones del continente están instaladas allí.

Jimmy Chiang, director general asociado del organismo, destacó que de acuerdo con datos de Naciones Unidas, Hong Kong ocupó el año pasado el segundo lugar en el mundo como destino de inversiones extranjeras.

«Se preguntarán cómo puede ser que una economía tan chica logre esto. La respuesta es muy simple: Hong Kong es el superconector entre China y el mundo, y eso lo ha transformado en uno de los mejores lugares para estar y hacer negocios», contó. Y

Pocos impuestos

Otro de los elementos que destacan a la hora de enumerar las fortalezas de este destino es el sistema tributario, uno de los más simples del planeta, aseguran. Los únicos impuestos vigentes son: 15% sobre los salarios y 16,5% sobre las ganancias. No hay IVA, impuesto sobre las ganancias de capital o a las ventas.

Aquí es posible armar sociedades de modo muy sencillo, en tiempo récord y operar sin problemas en cuestión de horas, explicaron los representantes de CW CPA, un estudio que se dedica al tema. Hay, principalmente, tres tipos de sociedades para operar en Hong Kong: una oficina de representación, una joint venture o empresas de propiedad total de extranjeros (Hong Kong Limited).

Hong Kong es uno de los principales exportadores de mercaderías del mundo (tiene un acuerdo de libre comercio con China por lo que todo ingresa al continente con arancel cero), y un eficiente sistema logístico. Su aeropuerto es una aeroisla de 1.245 hectáreas ganadas al mar a las que actualmente se están agregando otras 750, y estiman que en dos años terminarán la tercera pista y con eso, dicen, estará cubierta la demanda hasta 2040. Además, un túnel de más de 2 km bajo el mar lo conecta con la ciudad y mueve más de 4 millones de toneladas por año. A su vez, el puerto de contenedores es uno de los más importantes del mundo (maneja unos 20 millones de TEU anuales y opera 340 líneas marítimas que van a 470 destinos).

Ciudad vertical.

Si bien es cierto que el poco espacio disponible se aprovecha al máximo -se describe a esta moderna ciudad como una «ciudad vertical» en la que es habitual ingresar a un edificio por una calle, en un nivel, y salir a la altura del quinto piso a otra calle, y comunicarse internamente con un shopping u otra torre- la escasez del terreno hace que el precio de las propiedades sea elevadísimo. 

Con un Producto Interno Bruto (PIB) per cápita de US$ 42.100, más del 90% proviene del sector de servicios. Hong Kong es uno de los principales exportadores mundiales de prendas de vestir, relojes, juguetes y productos electrónicos y logró transformar lo que hace 180 años era una isla salvaje con 4.000 habitantes -en su mayoría pescadores- en la octava economía comercial del mundo y el tercer centro financiero global (después de Nueva York y Londres).

Su ubicación geográfica es otro de los valores agregados: está a cuatro horas de vuelo de los principales mercados asiáticos y a cinco de la mitad de la población del mundo.



Viernes, 29 de septiembre de 2017