Al peronismo ya no le quedan lealtades


El lúcido intelectual Juan José Sebreli cree que la sociedad argentina está educada por el peronismo. Ahí radica, también, su debilidad. En una entrevista realizada en el diario La Nación confiesa, Sebreli, que el gran enigma de la Argentina es la sociedad, no los políticos.

"El Presidente sumado a Elisa Carrió y todas las demás figuras que tienen diferentes ideas son completamente distintos de lo que fue el populismo. Pero la sociedad argentina está educada por el peronismo, que es la forma como acá se llama el populismo, un fenómeno universal. Está arraigado profundamente en la mentalidad de la mayor parte de los argentinos, así que no nos ilusionemos. Hoy hay una mayoría que vota por Macri, pero dentro de esa mayoría hay muchos que son populistas inconscientes o no confesados. Todo está en que esos indecisos se convenzan realmente de que hay que ir a un país distinto".

Otro intelectual (español) José María Lassalle va más allá y dice "la principal amenaza para las democracias contemporáneas, un fantasma de contornos imprecisos que en los últimos años inspira ríos de tinta, gruesos titu­lares y cataratas de adjetivos: el fantasma del populismo". 

La inflación es la base económica del populismo. Después viene la parte política, social y cultural (Sebreli). 

A partir de aquí, y todo en virtud del combate de la demagogia y las "bajas pasiones", Lassalle no escatima en recursos e imágenes para que compartamos su inquietud: "Entre los escombros de la fe en el progreso (...) repta silenciosa y oculta a los ojos de la opinión pública la serpiente de un populismo que puede convertirse en la columna vertebral de un nuevo leviatán totalitario". 

Hoy, a 72 años del discurso de Perón que movilizó a las masas argentinas, los tiempos políticos han cambiado. El "padre" del populismo, como definen al peronismo en la Argentina, se debate entre la posibilidad de volver a perder con Mauricio Macri o la incertidumbre de no saber a qué líder seguir.

El diario El País de España titula: "Cristina Kirchner lucha hasta el final para evitar su derrota más dura". Un resumen de este tiempo de "lealtades" difusas, que el diario español sintetiza así: "Cristina está a punto de sufrir una derrota en las elecciones legislativas del 22 de octubre, dentro de una semana, cuando compite por ser senadora por Buenos Aires, que marcará muy probablemente su declive definitivo y consolidará el poder de Mauricio Macri , que dominará así el país con una oposición muy debilitada".

"Pero ella va a luchar hasta el final para evitarla. Hoy (por ayer) ha organizado un gran acto en el estadio de Racing, en pleno conurbano, el empobrecido alrededor industrial de Buenos Aires, donde está su núcleo duro. Fue una nueva exhibición ante más de 50.000 personas para recordar que sigue siendo capaz de movilizar masas de argentinos, como antaño. 'Aunque no seas peronista te tenés que dar cuenta de que lo que está pasando no es bueno para vos y para tus hijos. No se puede ir por la vida endeudándose, ya lo vivimos. Se trata de recordar lo que pasó en la crisis del 89, lo que pasó en el 2001, no hay que ser peronista para acordarse de eso, basta con ser argentino y tener memoria", dijo en la apertura del mitin.

En este nuevo "Día de la Lealtad" los peronistas están buscando respuestas políticas. Por increíble que parezca hay peronistas que desean con mas virulencia que los macristas que Cristina Fernández pierda el domingo. Es que son varios los peronistas que quieren ser la "voz" de la oposición: el gobernador de Salta Juan Manuel Urtubey, por ejemplo. O Sergio Massa que abiertamente pide que no la voten. Ellos quieren ser los líderes de la oposición, maquillados pero líderes al fin. 

"Pese a que se juegan tantas cosas (continúa la nota de El País), la campaña transcurre en sordina, sin gran entusiasmo, porque la mayor parte del poder argentino ya da por hecha la victoria. De hecho, Macri está tan crecido que está rompiendo con todos los manuales de campañas electorales. Ha anunciado abiertamente que después de los comicios habrá una fuerte subida de tarifas, esto es que a la gente le subirá la luz, el gas, el combustible, el agua. Y ni siquiera eso le ha hecho caer en las encuestas. Por si fuera poco, ha admitido que está encima de la mesa la posibilidad de una reforma laboral para bajar el costo argentino, aunque insiste en que no será ni mucho menos tan radical como la polémica reforma brasileña. Además, se ha puesto en campaña contra las "mafias sindicales" y ha dejado caer que tiene una lista con 562 personas que son las que impiden el crecimiento del país con sus frenos en distintos sectores".

Paradoja de la historia: el día de la lealtad se vive como una sucesión de traiciones. El "populismo" peronista no tiene líderes a quien seguir. El gobierno consolida su modelo con políticas "anti populares" que -si las encuestas no fallan- contará con el apoyo de la mayoría el próximo domingo.





Martes, 17 de octubre de 2017