Los siete cambios que los Millenials provocaron en el mundo laboral
El paradigma cambió y mantenerse en el mercado exige competencias nuevas. Así era antes y así es hora el modo de "ganarse el pan"


Más por adaptación que ingenio, los millennials dieron el puntapie inicial y cambiaron, por primera vez, la concepción del trabajo y del mundo laboral. Ellos, la flamante e-generación, deben competir con la creciente automatización de los servicios, la inteligencia artificial que mide fuerzas con la natural, la robotización que ocupa puestos laborales obligó a repensar la relación entre el trabajo y la vida.

Así, los jóvenes impulsaron el home office, la flexibilidad horaria, ambientes de trabajo informales y quienes consiguieron una mayor autonomía para tomar decisiones en el día a día. Todas conquistas que fueron logradas a base de profesionalización, especialización y una alta capacidad creativa y autodidacta.

Workana, el marketplace líder en trabajo remoto e independiente de Latinoamérica, explica cuáles son las capacidades que deberán transformar los profesionales actuales para convertirse en unos verdaderos trabajadores del futuro:

1. Actitud emprendedora: Los profesionales del futuro deberán pensar más allá de lo que se les pide y tener una mentalidad emprendedora. Se esperará que sean capaces de cumplir sus tareas pero también de hacer sugerencias y ofrecer soluciones creativas para procesos propios e incluso para otros sectores.

2. Contar con múltiples habilidades: Hoy en día lo más usual es que cada profesional domine su área de conocimiento pero desconozca el trabajo de las áreas vinculadas a su tarea. Será cada vez más importante contar con otras habilidades además de las necesarias para el propio trabajo, como comunicación, análisis de datos y métricas, creatividad, desarrollo de informes e investigaciones, entre otras. Este proceso llevará a que exista una mayor cantidad de profesionales con más de un área de actuación.

3. Conocer muy bien el mercado: Ningún hombre es una isla. Será indispensable no sólo estar atentos a las novedades de la propia profesión, sino también conocer el minuto a minuto de los cambios del mercado. El acceso a la información es masivo y debemos aprovecharlo, no sólo informándonos sino también adquiriendo un pensamiento crítico.

4. Inteligencia emocional: Un mayor desarrollo de su inteligencia emocional permitirá al trabajador del futuro trascender las relaciones meramente laborales, entender rápida e intuitivamente las emociones/necesidades/intencionalidad de sus co-workers, jefes o clientes y adaptar su manera de expresarse en relación a esa otra persona. De esta manera se generarán relaciones colaborativas, que serán cada vez más necesarias en un futuro en el que el contacto presencial será menos frecuente. 

5. Design thinking: Se fomentará una manera de pensar y crear en la cual se consiga abordar, enfrentar y solucionar problemas a través de varias perspectivas, reflexión y libertad de pensamiento. Se tratará de reconocer oportunidades de crecimiento, investigar e identificar la verdadera necesidad del cliente, buscar ideas creativas para presentarlas a través de prototipos y testear para anticiparse a posibles escenarios.

6. Interculturalidad: En un mundo conectado a nivel global, la competencia intercultural se convertirá en una habilidad clave. No solo para quienes deban operar en entornos geográficos diversos sino porque las empresas tenderán a formar grupos más heterogéneos (diferentes edades, habilidades, disciplinas, estilos de trabajo y pensamiento) para fomentar la innovación. Los trabajadores del futuro deberán ser capaces de identificar y comunicar puntos de conexión como metas compartidas, prioridades y valores, que trasciendan sus diferencias y les permitan trabajar juntos de manera efectiva.

7. Colaboración virtual: La tecnología nos conecta y facilita nuestra manera de trabajar, compartir ideas y ser productivo a pesar de la distancia física. Pero los trabajadores del futuro necesitarán desarrollar la habilidad de trabajar de manera productiva y relacionarse con sus co-workers demostrando presencia como un miembro activo del equipo. Asegurarnos trabajar con retroalimentación inmediata, objetivos claros y desafíos por etapas, será clave para impulsar significativamente la participación y la motivación de los equipos virtuales.

Fuente

Jueves, 9 de noviembre de 2017