El fiscal Sáenz disertó en la Fundación Naumann
"Durante la década K, los sistemas de control llevaron a la corrupción a su tope"
Bertha María Carrillo
Periodista

 Ricardo Sáenz, el fiscal que determinó que su colega Alberto Nismann fue víctima de homicidio, disertó sobre la corrupción, el sistema de Justicia y Desarrollo en el marco de unos conversatorios realizados en la sede de la Fundación Friedrich Naumann, dirigidos a abogados y políticos.

Para el emblemático procurador, responsable de la masiva movilización 18F y crítico del gobierno de Cristina Fernández, la corrupción tiene una fuerte repercusión en la vida de los países. 

"No conozco a ningún país que le vaya bien y tenga corrupción en estos momentos", aunque manifestó que no existe ningún país con nivel cero de corrupción, sin embargo, sí tienen el orden institucional y jurídico de control y vigilancia permanente. De allí que el rol de una sociedad civil atenta es una condición fundamental para combatir a los corruptos.

Según Sáenz, existen otras dos condiciones más que impiden el desarrollo de la corrupción en un país: un sistema de Justicia independiente y con decisión de investigar, que, decir del fiscal, estuvo ausente en la década pasada pues los poderes del Estado estuvieron subordinados a la mandataria. Y, también se necesitan reglas legales eficaces para legislar con transparencia y probidad.

Lamentablemente, en países como la Argentina, la gran corrupción no se refiere a hechos aislados, sino corresponde a autores de gran poder económico y político. "Los propios gobiernos tienen montado todo un aparato corrupto", aseveró el procurador. 

Además, advirtió que todo gobierno corrupto cumple con las siguientes características: tienen una gran cuota de poder, tanto político como económico; movilizan grandes cantidades de dinero físico y dinero lavado. "Hemos visto desfilar a personajes políticos con bóvedas de dinero en sus casas, llevando una vida de lujos, joyas. Máximo y Florencia Kirchner atesorando sendas fortunas sin poder justificar su procedencia, entre otras. Y se manejan con total impunidad porque existe un relajamiento total de los sistemas de control", aseguró. 

A decir de Sáenz estos sistemas de control tipo AFIP, IGJ, UIF, sirvieron al gobierno kirchnerista y fueron esenciales para que se diera el robo incontrolado y la corrupción llegara a su tope.

Sin embargo, a decir del especialista, parecería que en el actual gobierno hay un esfuerzo de retomar la Justicia e impedir que trabaje como en la década anterior. Esto también se puede ver en la disminución de los sistemas de represión hacia la oposición. Si bien en la década kirchnerista, la Justicia Federal trabajó junto a la SIDE de manera perniciosa, actualmente es bastante menor la influencia de los organismos de inteligencia, puntualizó el fiscal Sáenz.

Martes, 14 de noviembre de 2017