Ellos, los de siempre, los que llevan a la Argentina al infierno del pasado
La marcha de ayer fue un tributo a la Argentina del ayer. Un escenario donde los marginales de siempre, los que que ellos mismos pauperizaron, fueron convocados por un sindicalista al borde de la cárcel. Opina el analista Federico Fernández, de Fundación Bases


La tan anunciada marcha de ayer terminó y solo dejó lo mismo de siempre: calles sucias, cientos de personas a sueldo movilizadas desde sus barrios hacia los puntos de la manifestación, y un país igual, porque la realidad no cambia con una protesta mal planteada, el país continúa enfrascado en sus mismos dilemas y los dirigentes gremiales, continúan alimentando su hambre por más poder, más dinero y menos trabajo. 

Su bravuconada no representa al argentino trabajador que cada día aporta a su país. 

Lejos de solucionar problemas medulares del país, estas manifestaciones callejeras son la causa de muchos problemas.

"Los sectores autoritarios y antidemocráticos que se manifestaron ayer son básicamente los miembros fundadores del "Club del Helicóptero". Pues bien, no sólo perdieron por paliza las últimas elecciones legislativas, sino que muchos, empezando por Moyano, tienen nubarrones carcelarios en su horizonte. Creo que la sociedad argentina, ya hace tiempo, ha dado vuelta la página del peronismo y del populismo. La ebullición peronista de ayer se relaciona con que se ven cada vez más cerca del abismo. No tienen nada para decirle a la sociedad", expresó Federico Fernández, director de Fundación Bases.

Parar el país por el sandwich y la coca. Lo mismo de siempre

Una imagen vale más que mil palabras y lo que vimos ayer fue más de lo mismo. El argentino se cansó de este tipo de funciones, el argentino debe producir para crecer, dejar de reclamarle al Estado que le resuelva sus problemas, dejar de criticar los impuestos y a la vez, contradictoriamente, pedir mayor asistencialismo. 

¿Por qué marchó ayer Moyano y compañía? Es una interrogante que ni los propios asistentes a la protesta sabrían responder

"La mejor respuesta a esa pregunta es la foto que muestra a personas transportadas como ganado en camiones hacia la movilización. Es verdaderamente un caso en que una imagen vale más que mil palabras. De hecho, las reivindicaciones que pretendía Hugo Moyano nunca quedaron del todo claras. Aparentemente marchó contra un inexistente recorte de las jubilaciones o algo por el estilo", destacó Fernández.

Además de la poca claridad en la intención de la marcha, para Fernández, entrevistado por Visión Liberal "la movilización, en el fondo perseguía un doble objetivo: demostrar el poder de convocatoria del sindicato de camioneros y, sobre todo, blindar a la familia Moyano ante los graves problemas judiciales que enfrentan. Se trata, en el fondo, de "manotazos de ahogado" de un peronismo residual que quiere conseguir con las patotas lo que ya no puede con los votos. Este tipo de actos parecen guionados por Jaime Durán Barba, el publicista del gobierno".

Lejos quedan en la memoria de los argentinos aquellas épocas en las que gozaban de los más altos estándares de vida, equiparados con los de Estados Unidos y las principales economías mundiales. Donde el PBI de Argentina era superior a la sumatoria de los PBI del resto de países latinoamericanos. Muchos no recuerdan esas memorables épocas, porque distan en el tiempo. Pero aquella Argentina vivía en un verdadero republicanismo democrático, era una sociedad abierta que contemplaba el debido respeto a la legalidad, que recompensaba lo correcto y castigaba lo que estaba mal. En innumerables ocasiones escuchamos diversas fórmulas para recuperar el auge perdido y aunque aún hay quienes quieren parasitar el Estado, no es el sentir general del argentino.

"Esta manifestación no tiene nada que ver con el 80% de la sociedad que, independientemente de sus simpatías políticas, quiere vivir en un país normal, donde los mandatos se cumplan y haya un horizonte de previsibilidad. Fueron los problemas legales de Moyano y sus hijos los que congregaron a todo el espectro político radicalizado y minoritario. Un acto encabezado por marginales y nutrido por las personas a las que el peronismo pauperizó para luego utilizar de esta manera", manifestó el analista.

El legado del peronismo

No hay que ser demasiado ingenuos para saber cuál es la causa de los males que en la actualidad padecemos. Desde hace siete décadas el país abraza la cultura de la masa, la pasión por la calle, el fascismo autoritario de arengadores profesionales desde púlpitos públicos. Alcanza con echarle un ojo a la historia y ver en el almanaque desde cuándo empieza la decadencia de la Argentina.

"El peronismo se mueve como pez en el agua en el poder. Lo que significa que fuera de él, se ahoga. Lo que vemos es un peronismo que, sin el gobierno nacional ni la gigantesca fábrica de pobres que crearon en la provincia de Buenos Aires, agoniza. En cualquier caso, el peronismo, los gremios y la ultra-izquierda siguen sin registrar los hechos", sostiene Fernández.

Sin embargo, Argentina podría ser tomada como un modelo latinoamericano que se sacudió del populismo en el que cayó y, gracias a la importancia de este país, la región se contagió por el aire fresco de la libertad. "Argentina, que coqueteó con el populismo más demencial, logró sacarse de encima esa maldición a través de elecciones. Somos el único país de Latinoamérica que ha sido capaz de lograr eso. Desde 2009, el peronismo sólo ganó una elección: la de 2011, que es más bien atribuible a la necrofilia argentina que a los dotes políticos de Cristina y La Cámpora. 

El populismo está en retroceso en la Región, Venezuela implota y en Ecuador, Correa se ha vuelto persona non grata. Por si esto fuera poco, Evo Morales pierde el referendum para eternizarse y Lula y Dilma van camino a la prisión", refirió contundente Federico Fernández.

Esta primera manifestación del año nos dejó entrever a los argentinos lo que tienen que hacer para volver a asombrar al mundo con su competitividad, con su participación en el comercio, con su creatividad. Argentina debe volver a la senda de la libertad, debe erradicar el Estado obeso y burocrático. Para eso es imprescindible que la gente vuelva a vivir de su trabajo y no de la asistencia social.

"Todo lo de ayer fue un tributo al pasado y un recordatorio de todo lo que la Argentina quiere dejar atrás. Las escenas de la gente acarreada por punteros políticos, Hebe de Bonafini invitando a la marcha a los "pibes chorros", el uso político de niños, etc. dan escozor a la gran mayoría de la sociedad. En el siglo XXI hemos visto, en distintos países, movilizaciones que fueron eficaces a la hora de lograr un cambio. Pienso, por ejemplo, en los inicios de la "Primavera Árabe". Pero para serlo tienen que ser movilizaciones espontáneas, legítimas y que representan el sentir de una mayoría. No creo que la causa de defender a Moyano de la Justicia cumpla con ninguna de esas características", finalizó Fernández.

Jueves, 22 de febrero de 2018
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