El desafío es evitar los ciudadanos polizones o "free riders"
Kevin Itoiz
Asesor financiero


Llamamos free riders o polizones a las personas u organizaciones que hacen uso de un producto o servicio sin haber pagado por ello o por lo menos no en su totalidad. Cómo hacer para evitar que alguien pueda ser un polizón o consumidor parásito, o por lo menos limitar sus perjuicios, ese el gran desafío.

Todos somos, fuimos o seremos free riders en algún momento de nuestro día. Por ejemplo, las personas del Conurbano bonaerense que van a estudiar o trabajar a la Ciudad de Buenos Aires hacen uso de sus calles y parques sin que estén pagando los impuestos que mantienen los mismos (el antiguo ABL, hoy Inmobiliario). 

Pero también se da la situación totalmente a la inversa por lo cual hay reciprocidad, es decir, los ciudadanos de provincia de Buenos Aires pagan por los bienes públicos que tienen en su jurisdicción sin cobrarles nada a sus visitantes pero hacen lo mismo cuando van a Capital o a cualquier otra provincia.

Actualmente se está debatiendo respecto a bolivianos que cruzan la frontera a Argentina, específicamente la provincia de Jujuy, a hacer uso de servicios de salud de manera gratuita para luego volver a su país. 

LEER MAS: Atención médica a inmigrantes: la salud no es gratis para nadie

Desde la provincia, el gobernador Morales pidió un acuerdo de reciprocidad que fue negado en principio por el presidente de Bolivia Evo Morales por lo cual se propuso que los extranjeros paguen los servicios en los hospitales públicos de Argentina. 

Ante esta amenaza el gobierno de Bolivia dio marcha atrás con la negativa y propuso ofrecer las mismas condiciones en servicios de salud que tienen los bolivianos, que no es gratuito para todo y la calidad es notoriamente inferior. 

Bajo estas condiciones los free riders bolivianos seguirán haciendo uso de los servicios argentinos mientras pocos argentinos cruzaran la frontera para atenderse en hospitales públicos de menor calidad y teniendo que pagar como cualquier boliviano. Muy lejos del concepto de reciprocidad.

"No se preocupen, somos de la Patria Grande" dijo Evo Morales. Si, la patria free rider.

La posición de Bolivia es lógica, su sistema de salud tiene un presupuesto que no incluye dar servicios gratuitos a todos (incluyendo en principio la totalidad de los extranjeros) y están en todo su derecho que así sea. La gratuidad de parte de Argentina es una decisión unilateral, así como también es una decisión unilateral que no sea más gratuito. "Si cuando vas a Europa o Estados Unidos te arrancan la cabeza" expresaba en conferencia de prensa el gobernador Morales como algo negativo, la realidad es que cada país tiene derecho a dar los servicios que desea así como Argentina tiene el derecho de determinar quién tiene que pagar por esos servicios y quienes ya han pagado por los mismos.

La apertura de este debate nos recuerda algo: no existe la salud gratuita. Tanto la salud, como la educación, como todos los servicios que ofrece el Estado son financiados con nuestros impuestos. Dicho esto la pregunta es ¿quien tiene derecho al uso de estos servicios? ¿los argentinos? No, los contribuyentes.

Nuestra Constitución Nacional abre las puertas a "todos los hombres del mundo que quieran habitar el suelo argentino" por lo cual poco tiene que ver en qué país haya nacido una persona siempre y cuando esta sea contribuyente, es decir pague a través de sus impuestos los servicios que le ofrece el Estado. 

Esto aplica a los servicios públicos tanto de salud como de educación de todos los niveles, es injusto discriminar por nacionalidad, es justo discriminar por quien paga o no dicho servicio.

"Los almuerzo gratis no existen" Milton Friedman, premio nobel de Economia

Jueves, 1 de marzo de 2018