Paraguay libera precios de las naftas: ¿más cerca de la Argentina?
Ornella Tirabosco
Periodista. Entusiasta de la formación y del marketing. Generadora de contenidos escritos y audiovisuales. Productora general y ejecutiva. Activista de la libertad. Nacida en Corrientes (Argentina), reside en Asunción


Cómo es llenar el tanque de un lado y otro de la frontera

(Desde Paraguay) El Poder Ejecutivo en Paraguay anunció que deja sin efecto la regulación del precio máximo de venta al público de nafta 85 y gasoil común. A su vez, también se anuló una regulación en la que se establecía que, de la importación total de ambos tipos de combustibles, el 35% debía ser comprado a Petropar, la operadora estatal. El precio se determinará entonces según el valor del petróleo a nivel internacional, los costos de refinación, transporte y almacenamiento, y también por el tipo de cambio y el pago de impuestos.

Es decir, a partir de hoy,el juego de oferta y demanda y libre competencia determinará el valor de la nafta y el diésel común en Paraguay. De esta forma, se quiebra el monopolio estatal, y este ya no fijaría el precio máximo del combustible. Un método similar a las casas de cambio. Esta medida claramente favorecería a la competencia, ya que podrían incorporarse nuevos jugadores al mercado y diferentes precios para el consumidor.

Argentina, como sabemos, es un país productor de hidrocarburos. Tanto YPF (estatal) como las marcas privadas de combustibles tienen sus propias refinerías. A su vez, el tamaño del país implica costos de distribución y fletes, por lo que en el interior el precio es más alto que en la parte central del país. Durante el kirchnerismo, los problemas de generación energética fueron notables, llegando a necesitar importar combustible de otros países. Si bien existen precios diferentes entre los distintos emblemas, es el Estado quien autoriza cada suba de precios, siempre provocadas por la inflación y pérdida del valor de la moneda, más allá de los vaivenes del precio del crudo a nivel internacional.

En Paraguay, en cambio, el precio de las distintas clases de combustibles es el mismo en las estaciones de servicio de cualquier marca, porque los emblemas acuerdan así hacerlo. 

No existe un precio máximo regulado por el estado, salvo en los dos combustibles que se liberaron ahora. Las distintas marcas podrán decidir libremente la importación y el precio de todos sus combustibles sin pasar por ninguna regulación estatal.

"La decisión de liberar no responde a ningún tipo de planificación, solo responde a que sigue una pelea innecesaria entre el Gobierno y el sector privado para saber quién es el malo", comentó el titular de la Asociación de Propietarios de Estaciones de Servicio (APESA), Alejandro Guggiari, a un medio local.

Argentinos que viven en el litoral hacen 10 km de cola para cargar naftas en Paraguay. (Foto de archivo)

Al parecer, no se trata de una medida a favor de una economía libre, sino que se debe a una cruzada entre el Gobierno y el sector privado para dejar a este último como el "malo de la película", ya que, según circula, por un lado, empresarios del sector reclamaban una suba, y por el otro, esos mismos empresarios denuncian pérdidas y acusan al Estado de subsidiar el combustible vendiéndolo por debajo del costo, para beneficiar a su emblema (Petropar).

"Lógicamente hay que liberar el combustible. Pero el negocio de Petropar está más en el flete que en el combustible mismo", opinó el dirigente del PLRA Diego Rojas Llamosas y agregó: "es una empresa que sigue existiendo por los sindicatos, tiene una gran carga de gastos corrientes como toda empresa estatal, que en resumidas cuentas termina siendo ineficiente". Además, mencionó que "todos esos costos los termina pagando el consumidor, siendo los pobres los más afectados".

La situación de todos modos no es tan distinta a la Argentina, ya que Petropar es el resultado de más medidas populistas implementadas por el gobierno. Los gremios afirman que esta operadora estatal ha tenido ganancias gracias a decretos y mayores ventas con su precio por debajo del costo, como se mencionó con anterioridad.

Se cree que, al actual precio del diésel en Paraguay, Gs. 4.630 por litro (USD 0,82), se le sumarían entre 500 y 600 guaraníes, quedando el precio por encima de los 5 mil (USD 0,90). La nafta común actualmente se vende en G. 4.250 el litro (USD 0,75). Habrá distintos precios en las diferentes petroleras, quienes tendrán la libertad de manejarlos según su conveniencia, manteniendo el precio actual o haciendo las modificaciones que crean pertinentes. El público elegirá.

Por su parte, en Argentina, se determinó un incremento a partir de hoy del 1,3% de los precios en surtidores por una actualización en la suba de impuestos. El precio de la nafta super quedaría entre $28 y $30 (USD 1,17) en gran parte del interior del país.

Las fluctuaciones del precio en Argentina son muy notorias en comparación con Paraguay, país en el que, en los últimos tres años, el valor del combustible se modificó muy poco, alrededor de un 5% en dólares; mientras que, en Argentina, en 2015 el precio era inferior al de Paraguay y hoy es notoriamente superior, debido al atraso del precio del combustible que permanentemente sereajusta a medida que su moneda se va devaluando.

¿Afecta al bolsillo? Claro, desde lo que se utiliza en el pago mismo del combustible (sea en autos particulares como en pasajes de colectivo) hasta los productos de la canasta básica (por costos de transporte).

El economista paraguayo Javier Alonso manifestó que "el diésel es lo que se consume para los camiones de carga y transporte, entonces aumentan los costos de logística y esto va a presionar el alza de la canasta".También, dijo que le parece una "buena medida de todos modos, pero más que liberar el precio del combustible, el Estado debe minimizar las barreras de entrada para permitir mayor competencia entre emblemas".

El Estado puede mantener artificialmente el precio bajo y eso podría significar una competencia desleal. Todo esto sin analizar la carga de impuestos que tiene el precio del litro en cada país. Podríamos entonces reformularnos la famosa pregunta y tratar de responder esto: ¿le comprarías combustible para tu auto al Estado?

Viernes, 1 de junio de 2018