El juez Rojas explica por qué Cristina no está presa y cómo sigue la causa
Ornella Tirabosco
Periodista. Entusiasta de la formación y del marketing. Generadora de contenidos escritos y audiovisuales. Productora general y ejecutiva. Activista de la libertad. Nacida en Corrientes (Argentina), reside en Asunción


Ricardo Rojas repasa los procesos judiciales en la causa de los Cuadernos

La "causa de los cuadernos" tomó impulso a partir de los testimonios de Oscar Centeno, ex chofer de Roberto Baratta, funcionario de Planificación durante el régimen kirchnerista. Desde entonces, la causa avanzó a pasos agigantados, sobre todo desde que el juez Bonadío dispuso detenciones y allanamientos. Hoy ya hay más de 60 imputados, entre funcionarios públicos y empresarios.

Se investiga una presunta asociación ilícita, liderada por Cristina Fernández de Kirchner, por el cobro de coimas vinculadas con la obra pública. Bonadío procesó a la actual senadora del Frente para la Victoria como jefa de esa asociación ilícita y le dictó prisión preventiva. Además, se le imputaron delitos de admisión de dádivas y cohecho pasivo.

"Cristina Fernández de Kirchner se encuentra procesada y respecto de ella se dispuso la prisión preventiva, que significa que debería ser detenida", explica el juez Rojas

Del total de imputados, 17 son ex funcionarios del kirchnerismo, y de ellos, 11 son los detenidos, entre los que figuran De Vido, Baratta y Oscar Parrilli. Hay 23 imputados que firmaron un acuerdo de colaboración y 20 arrepentidos, algunos incluidos en el Programa Nacional de Protección de Testigos.

Para conocer en profundidad las cuestiones legales de esta causa, y entender los procesos judiciales que deben llevarse a cabo para una condena, Visión Liberal contactó a Ricardo Rojas, Juez de Cámara en el Tribunal Oral en lo Criminal No. 18 de la Capital Federal, quien se limitó a brindar sus conocimientos en la materia, sin preopinar, ya que no se descarta que, cuando la causa vaya a juicio, pueda integrar el tribunal que la tenga que juzgar.

- ¿En qué estado judicial se encuentra la causa de los cuadernos?

- Para contextualizar: la declaración indagatoria es un acto de defensa. Es el momento en que el juez, cuando tiene pruebas o indicios de que una persona puede estar involucrada en la comisión de un delito, le explica qué se le imputa, le dice cuáles son las pruebas en su contra hasta el momento y le da la oportunidad de que diga lo que quiera en su descargo y ofrezca pruebas para fundar ese descargo.

Luego de recibir esa declaración, el juez tiene que estudiar toda la prueba y decidir cuál será la situación procesal de esa persona. Si considera que la prueba es suficiente como para que pueda avanzar la causa, dicta el auto de procesamiento, que le confiere a la persona la calidad de procesada, por hechos determinados y delitos determinados. 

- ¿Ese es el momento de dictar la prisión preventiva?

- Ese procesamiento puede ser con o sin prisión preventiva esto es, con o sin la detención de la persona mientras avanza el proceso. La prisión preventiva se justifica en términos generales cuando existe peligro de fuga (sea por actitudes previas del imputado que ya se ha fugado, por ejemplo, o porque tiene la expectativa de una pena muy alta en el juicio y tiene los medios para evadir la justicia) o cuando se entiende que su permanencia en libertad puede entorpecer la investigación (por ejemplo, porque puede destruir prueba, amenazar a testigos, etc.).

Y es ese auto de procesamiento lo que ha dictado el juez Bonadío recientemente, respecto de múltiples personas, algunas de ellas con prisión preventiva y otras sin prisión. 

Además, al procesarlas, el juez puede disponer que se trabe embargo sobre sus bienes para que respondan por determinados gastos del juicio o responsabilidades ante terceros. En su resolución el juez trabó embargo a todos los procesados por la suma de 4.000 millones de pesos. Esta resolución del juez puede ser apelada a la Cámara Federal, lo que seguramente sucederá, de modo que la Cámara puede modificarla.

- Y dentro de este caso, ¿cuál es la situación de Cristina Kirchner?

Hoy en día, la expresidente se encuentra procesada y respecto de ella se dispuso la prisión preventiva, que significa que debería ser detenida. No se la ha detenido porque en su calidad de senadora nacional tiene fueros que impiden su detención, a menos que se disponga su desafuero por el Senado. El juez todavía no ha solicitado esa medida al Senado, probablemente, espere a que la Cámara Federal se expida, y si la prisión preventiva queda firme, entonces pedirá al Senado que proceda al desafuero para que pueda ser detenida.

- Más allá de lo que podría significar un gran deseo social, ¿cuántas posibilidades hay de que quede detenida?

- Los fueros que tienen los legisladores, según la Constitución, existen para que no sean perseguidos por sus opiniones, sus ideas o su trabajo como parlamentarios. No son fueros personales, no protegen a la persona, sino al cuerpo y a la investidura del legislador como miembro de ese cuerpo.

Por lo tanto, lo que el Senado debería evaluar es que no se trate de una causa inventada, o una forma de perseguir a la senadora por su trabajo legislativo o sus ideas. No debería, en principio examinar los fundamentos de la decisión del juez, porque eso significaría violar la división de poderes e inmiscuirse en una cuestión que es estrictamente judicial.

Ya en 1922, en una causa seguida contra el diputado Nicolás Repetto la Corte Suprema tuvo oportunidad de explayarse sobre los alcances de las inmunidades de los legisladores (Fallos: 135:250). Con respecto al desafuero, señaló la Corte que "lo que los cuerpos legislativos necesitan verificar en estos casos es si la acusación tiene un propósito serio, o si, por el contrario, ha sido entablada con el único fin de atacar su integridad o su independencia". Esto es lógico, pues por el principio de división de poderes, el Congreso no puede atribuirse funciones judiciales, y lo único que deberían discutir frente a un pedido de desafuero para la detención de un diputado o senador, es si no se trata de una causa inventada o armada para lesionar su investidura como legislador.

"Los fueros que tienen los legisladores, según la Constitución, existen para que no sean perseguidos por sus opiniones, sus ideas o su trabajo como parlamentarios. No son fueros personales".

Toda otra consideración significaría avanzar sobre facultades exclusivamente judiciales. Sin embargo, aparentemente ya hay senadores que han adelantado que no se concederá el desafuero a menos que exista una condena firme, lo que prácticamente anularía la posibilidad de prisión preventiva para un legislador. De todos modos, eso no ocurrirá de inmediato, pues como dije, el juez probablemente espere a que el procesamiento quede firme, es decir, se resuelvan las eventuales apelaciones, para luego solicitar el desafuero y, en caso de ser dispuesto por el Senado, ordenar la detención de la senadora.

¿Cómo son los pasos procesales futuros en este proceso?

La investigación prosigue. Mientras aquellos que han sido procesados con o sin prisión apelan esas decisiones y se resuelven en la Cámara, seguramente el Fiscal y el juez seguirán investigando, no se descarta la vinculación de más personas al proceso, con nuevas declaraciones indagatorias y nuevos procesamientos.

Luego de todo ello, cuando el Fiscal considere que hay mérito suficiente como para que esta enorme causa sea elevada a juicio, lo deberá solicitar en un escrito que es la base del futuro juicio que se lleve a cabo. En ese requerimiento deberá explicar con detenimiento cuáles son los hechos que se imputan, las pruebas que existen hasta el momento, lo que se imputa a cada uno de los procesados y la calificación legal (es decir, qué delitos habrían cometido).

Esa será la base del futuro juicio que deberá ser llevado a cabo por un tribunal de juicio, integrado por jueces diferentes del que ha intervenido hasta el momento. A ese juicio algunos procesados llegarán detenidos y otros en libertad, y recién luego de que se produzca el debate oral y público, con todas las garantías de la defensa en juicio, se escuchen a todos los testigos y se discuta toda la prueba, se dictará la sentencia.

Es difícil predecir los tiempos para que todo esto ocurra, depende de múltiples factores, pero no es un dato menor la celeridad que ha tenido esta causa desde que apareció el testigo Centeno y se comenzaron a seguir las distintas pistas a partir de sus anotaciones.

Viernes, 21 de septiembre de 2018