"La ley Micaela es un delirio que lo único que logra es socializar el castigo"


El juez Bonadío pidió la prisión preventiva de Cristina pero el PJ adelantó que mantendrá los fueros de la expresidente. "Lo que demuestra que el Congreso es un aguantadero o un lugar donde se dice cuál es la capital del salame. O también el lugar donde se aumentan los impuestos". Así comenzó Roberto Cachanosky su habitual programa "Informe Económico" que -como todos los jueves- desmenuza la realidad de la Argentina. "Ellos mismos pierden prestigio ante la sociedad por su propio comportamiento".

Luego, Pablo Torres Barthe (@AlberdianoArg en Twitter) comentó la Ley Micaela, con la que los diputados impulsan la creación de nuevos protocolos para actuar en casos de violencia de género. "Se prescinde del castigo y la responsabilidad individual para caerle a toda la sociedad", analiza Torres Barthe. Una tendencia que, a juicio del analista, sucede en otros ámbitos: "algunos autos andan mal, VTV para todos. Todos gravan las autopartes de su vehículo para prevenir un mal social. Hay gente que usa las motos para robar, la solución es que anden todos con los chalecos con las patentes atrás. La ley Micaela pretende obligar a todos los empleados públicos a hacer cursos de perspectiva de género. No lo entiendo: ¿presumen que todos son violentos? ¿Por qué no sancionan una ley para castigar solo al que es violento con las mujeres?

"No creo que la solución a la violencia de género sea mandar a todos a hacer un curso. Además, los contenidos de ese curso (que hay que aprobar) los hacen ATE y UTN, que no son pacíficos precisamente". Continúa. "Además de inútil, no cumplir la ley es considerado falta grave y van a publicar los nombres de quienes se nieguen a hacer el curso". Un disparate.

"Como abogado, yo conozco la ley -argumenta Torres Barthe-, ¿para qué voy a hacer un curso de perspectiva de género? Pero si me niego, quedo escrachado en una página web. Es un delirio. Este delirio fue votado por unanimidad en Senado y Diputados -salvo por Olmedo-

Luego, el programa continúo con la participación de Aldo Abram y el historiador Alejandro Gómez


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Viernes, 21 de diciembre de 2018