¿Por qué los liberales debemos apoyar a Guaidó, aunque sea socialista?
Diego Rojas Llamosas
Abogado Independiente


Muchos liberales republicanos apoyamos el reconocimiento de Juan Guaidó, como legítimo presidente de la hermana República de Venezuela.

El mismo pertenece al partido político Voluntad Popular, de centro izquierda, asociado a la Internacional Socialista. Por lo tanto, esa historia de que simplemente nos ponemos en uno de los bandos por cuestiones ideológicas, es un tanto absurda. Los liberales creemos fielmente en la tolerancia y en la discrepancia de ideas para construir una sociedad pluralista y democrática.

El apoyo a Guaidó, no es una postura polítca ideológica, es institucional, es democrática, es republicana.

Nicolás Maduro, claramente es un dictador y perdió el poder real. Podrá estar sentado en Miraflores, pero es un presidente ilegítimo. Y no es solo ilegitimidad y pérdida del poder real lo que tiene. Bajo su gobierno, en Venezuela el 90% de las familias no puede acceder a suficiente comida, el 88% de los hospitales carece de recursos para medicamentos y más de 3 millones de venezolanos han abandonado su país. El régimen socialista de Nicolás Maduro, se ha convertido en un Estado fallido.

Cuando no se tiene poder, se gobierna con el miedo. Ya nos contaba Maquiavelo, en El Príncipe, mejor que ser amado, es ser temido. Claramente Nicolás Maduro, es una persona imposible de amar, por lo que está optando por el ser temido, pero también ignorando de igual manera a Maquiavelo, puesto que está llevando el temor al odio.

Cada vez se encuentra más sólo y cada vez se nota más la desesperación que le produce. Los más acérrimos defensores al chavismo de Latinoamérica, están retirando su apoyo a esta tiranía, otros están guardando nada más que silencio, evitando tocar el tema a como de lugar, cobardemente mirando para otro lado, y son muchas las agrupaciones de izquierda que rechazan tenazmente al régimen chavista que se desmorona cada día más.

Son pocos los trasnochados que pretenden seguir defendiendo lo indefendible, pero ya la historia también los recordará por sus lamentables posturas.

Los liberales venimos denunciando siempre la censura, la persecución política y varias otras violaciones a los Derechos Humanos que se vienen dando hace ya más de medio siglo en Cuba, hace casi dos décadas en Venezuela y en otras partes del mundo.

La batalla en Venezuela no es hoy ideológica, y si bien los liberales como militantes políticos y filosóficos, estamos constantemente propulsando el liberalismo, no estamos queriendo imponer el rechazo hacia las ideas que no se asemejan a las nuestras, puesto que eso va en contra de nuestros propios principios.

La batalla en Venezuela es el restablecimiento de la Democracia, de los Derechos Humanos, de la Libertad.

Si bien, el Presidente interino de Venezuela no comulga con nuestra ideología, estamos convencidos de que el cambio puede iniciarse de con esta transición, y en este caso, con un mandatario de ideología de izquierda.

Su misión más importante será la de convocar a elecciones libres, justas y trasparentes. Si lo logra, podrá pasar a la historia como un prócer de la democracia venezolana y latinoamericana.

La prioridad ahora es la libertad del pueblo venezolano, venga de la mano de quien venga. Posteriormente volveremos a debatir y promover las ideas liberales, cosa que en la dictadura no se puede hacer.

Lunes, 28 de enero de 2019