España comienza el juicio más relevante de su historia democrática
Benjamin von der Becke
Especial para Visión Liberal, desde España


España se apronta a vivir un nuevo periodo de turbulencias políticas al compás de lo que desde los altos Tribunales del estado vaya sucediendo. Ha iniciado ya el juicio a la cúpula de los dirigentes catalanes que en septiembre de 2017 pretendieron declarar como una nación independiente a Cataluña. En el banquillo de los acusados se han sentado los doce procesados por cinco delitos presentados, tanto por la Fiscalía del Estado, la Abogacía del Estado y la Acusación popular. El más conocido de ellos es Oriol Junqueras, líder de Esquerra Republicana, que entonces era vicepresidente del Parlament y que tras la intervención de Cataluña quedó en presión preventiva, acusado de rebelión y malversación. 

Recordemos que fue entonces que Carles Puigdemont se refugió en Bélgica quedando como prófugo de la justicia española. Desde su exilio envió mensajes de apoyo y ánimo a sus antiguos camaradas.

Se trata del juicio más relevante de la historia democrática de este país, en un momento de crisis política que puede convertir en un paso fugaz el de Pedro Sánchez por la Moncloa. 

Ambos asuntos están endiabladamente intrincados. El PSOE para poder llegar primero al gobierno (a través de la moción de censura que se le hizo a Rajoy) y luego para sostenerse en el poder, tejió alianzas con socios muy lábiles. Son los mismos partidos nacionalistas cuyos principales líderes están siendo enjuiciados y que ahora lo "extorsionan" como si del poder Ejecutivo y del Legislativo dependieran las acciones del poder Judicial. 

Los catalanistas no creen en la división e independencia de los poderes del Estado español. Y ya han dicho que no apoyarán los presupuestos que presentó el Gobierno, lo que irremediablemente llevará a condenar a muerte la actual legislatura.

Además de quedarse sin aliados suficientes para sostenerse en el gobierno Pedro Sánchez logró que se unieran todos sus adversarios. 

El domingo pasado las fuerzas de derechas convocaron al unísono una impresionante manifestación para exigirle al gobierno su dimisión. Sorprendió ver confraternizando bajo la estatua de Cristóbal Colon, a Albert Rivera, de Ciudadanos, con Pablo Casado, del Partido Popular, y Santiago Abascal de Vox, el nuevo partido de extrema derecha que ha irrumpido en la escena política nacional para quedarse, con un éxito sorprendente en las últimas elecciones regionales de Andalucía, donde el PSOE perdió un bastión que fue inexpugnable por décadas. 

El doble mensaje de las urnas andaluzas quedó reforzado con aquella presencia masiva de las tres corrientes de derechas, que sacaron pecho con sus banderas españolas. Cuando la integridad del Reino está en juego, viejas y nuevas energías patrióticas se unen para arrinconar a los "rojillos". Pedro Sánchez se ve atacado por pactar con los independentistas, pero estos a su vez amenazan abandonarlo por no cumplir los supuestos pactos urdidos con ellos. Su suerte está echada.

El juicio ha creado una enorme expectación. Hoy, en la apertura, hubo más de seiscientos medios internacionales acreditados. Pero el asunto irá para largo. Deberán pasar unos quinientos testigos y todo indica que hasta mayo no concluirá. Por eso se estima que la sentencia definitiva podrá conocerse recién después de agosto. Antes de ello los principales analistas políticos señalan que el Gobierno tendrá que resignarse a convocar nuevas elecciones, de las que es muy probable no surja un gobierno que sea más dialogante con el catalanismo separatista que el actual...

Ya se ve que hay demasiados intereses en juego y vasos comunicantes en ese estrecho corredor de apenas un kilómetro de distancia que separa los Tribunales del Parlamento.

Miércoles, 13 de febrero de 2019