Para entendernos: los liberales deben superar la estrategia populista
Por: Miranda Martínez


"La mente intuitiva es un don sagrado y la mente racional es un fiel servidor. Hemos creado una sociedad que honra al sirviente y ha olvidado el don"  ALBERT EINSTEIN

OSADÍA: Sólo la acción nos definirá


Para poder llegar a construir el país libre que queremos tenemos que empezar a dejar de lado los rasgos de debilidad más útiles a los malos fines como la tibieza, la mala envidia, la mezquindad y la falta de sinceridad interior.

Tenemos que entender que no hay manera de ser exitosos como este grupo nutrido, diverso y de fines loables si no expandimos nuestras fronteras, nos agrandamos y le damos lugar a los que se acercan con nuevas ideas, con ganas de defender los principios de la libertad con valentía, fortaleza y profundas convicciones. Y si dejamos de lado los egos, entendemos que la libertad también es disenso y nos unimos por un fin que vale la pena.

Así como se riegan las plantas para nutrirlas y que crezcan fuertes, tenemos que nutrir nuestro espacio de generación de ideas y promoción de la libertad. Como bien dice el dicho "cosecharás lo que sembraste", si sembramos muchas semillas la zafra va a ser de gran riqueza y nos llevará al éxito. Si tuvimos miedos, inseguridades, tibieza y mezquindad no vamos a alcanzar los objetivos, ni siquiera rozarlos.

Los adversarios populistas, entendieron bien ese aspecto. Se expandieron como un virus en un huésped, con un sistema de comunicación y de captación de mentes y espíritus muy efectiva. 

Si bien puede ser que a veces sus intenciones sean buenas, eso no quiere decir que estén en lo correcto.

Está de más decir que buscamos el camino a la prosperidad de la humanidad mediante la generación de riqueza para sacar a cada vez más gente de la pobreza. Pero para que ganen las ideas de la libertad, hay que entender la estrategia del adversario populista y encontrar la fuente de su ventaja para superarlos en pos de la verdad y la libertad. Entender sus fortalezas y sus debilidades, no subestimarlo. Y minimizar nuestras debilidades a la vez de encontrar oportunidades que apalanquen nuestras fortalezas. Los liberales somos todos diferentes y eso es excelente, buscamos el mismo fin difiriendo en las formas y eso es efectivo también.

Los liberales tenemos que entender la necesidad de conectar con las personas para difundir las ideas y valores de la libertad. La simpleza, la osadía, la autenticidad, la expansión de la red y la humanidad son características fundamentales para cumplir con los objetivos de cambiar las mentes y espíritus de la personas, que hoy en día tienen el velo del socialismo en sus caras, impidiéndoles ver la verdad. Y como los miles de millones de seres humanos son diferentes en gustos, entendimiento, formas y expresión, es naturalmente efectivo que seamos muchos y diferentes a la hora de conectar con ellos y mostrarles el camino de la libertad.

Los populistas tienen algo que le hace falta a los liberales: "hacen que la gente se sienta parte de algo importante aunque no lo sea, se conectan y los conectan". No digo todos, pero muchos llamados "liberales", se colocan en una posición de superioridad frente a los oyentes pasivos y frente a los oyentes activos que se acercan a participar, marcando una distancia enorme envolviéndose en un ego que no es productivo. Quizás sin darse cuenta, sacan la famosa measuring stick de los socialistas midiendo ridículamente a las personas para ver si son plausibles de ser liberales o no, o si son plausibles de comunicar y ayudar a la causa o no. 

El resultado es que al principio la gente se enamora de sus palabras y de su lógica fundamentación, del sustento numérico o no numérico y de la descripción tan clara de la realidad. Pero luego al sentirse relegados tanto en actitud como en discurso, terminan alejándose y volviendo a elegir, desgraciadamente, a los corruptos y que pregonan las burradas populistas, pero que les hacen sentir "calor humano" y "conexión". Si los liberales no rompemos esos circles of trust, los grupitos, y no nos enfocamos con toda nuestra fuerza en un objetivo rotundo y claro dudo que lleguemos muy lejos en poco tiempo, que es lo que necesitamos.

Esto que estoy diciendo no es nada revelador ni novedoso. El marketing en las empresas justamente se enfoca en encontrar una conexión emocional con sus clientes. Y no estoy diciendo que "digamos lo que la gente quiere escuchar", ¡NO! Lo que quiero decir es que, difundamos el liberalismo, con conocimientos, formándonos, sin improvisación, pero colocándonos al lado de las personas, no arriba. Eduquemos a las personas, que nos escuchen, pero busquemos una conexión fuerte. No es fácil cuando sabemos que no vamos a ser políticamente correctos, porque vamos a ser auténticos, pero somos lo suficientemente inteligentes como para poder hacerlo.

Es tan extraño que, entre los "malos" se ayudan, se contienen, se integran, se motivan, no tienen "verticalismo", entre los "buenos" parece que hay algún cortocircuito porque no hay integración, apoyo, calidez, prevalece el "vedetismo" y la vanidad. Por ello, vemos todos los días que las palabras de los socialistas y comunistas se difunden más rápido que la de los liberales, aunque las primeras lleven pensamientos mediocres, errados, faltos de datos, sentido, lógica y sinceridad.

Tenemos que dejar los egos de lado, y empezar a entender que hay objetivos que cumplir, y que todos tenemos algo diferente que aportar para ello. Cada uno es bueno y productivo en algo. Incluir a otros que tienen los mismos deseos de una Nación justa, segura y libre, no nos quitará nada de lo que construirnos individualmente, porque uno es bueno y productivo en algo, pero no en todo. Entender en que puede aportar cada uno y en qué cosas es recomendable dejarle el lugar al otro porque va a desempeñarse mejor; así como uno es mejor que los demás en algo. Eso nos llevará a construir planes fuertes y sólidos que nos llevarán a la concreción de nuestros ideales. No oprimirnos entre nosotros, limar esas asperezas discutiendo y buscar una estrategia superadora.

Aumentar la comunicación, tener menos envidia, más tolerancia, ser más estrategas y no juzgar las ideas de otros del mismo espacio desde una posición inquebrantable desprovista de análisis, porque el disenso y la duda siempre construyen.
Hay que entender bien y en su totalidad los problemas y no omitirlos, para aplicar las soluciones adecuadas y efectivas. Y no quedarse en el análisis, dejemos de aplaudir los análisis y pasemos también a las ideas, a las propuestas de soluciones reales. Cada problema merece una solución, hacer como que los problemas no existen no los elimina, los multiplica.

La gente tiene en la cabeza una gran mezcla de falsos conceptos y un mareo producto de la confusión generada por los gobiernos socialistas tiranos que le adormecieron su conciencia crítica y apagaron el alma. Hay que empezar a hablarle a la gente de ideas de la libertad con fundamentos algo estructurados y más gráficos, un poco menos abstractos, en donde ordenemos sus mentes. Si es necesario, mostrar originalidad utilizando todos los recursos disponibles y ocupar todos los espacios que hoy la tecnología nos permite. Y recordar que en la mayoría de las personas, el recuerdo visual suele ser mayor que el recuerdo auditivo.

Creo fuertemente que si a las personas les estructuramos un poco el pensamiento para qué empiecen a abrir los ojos acercándoles las ideas como un proceso que fluye ordenadamente y de manera gráfica, podemos lograr quitar la confusión de sus mentes armonizándolas y sintonizándolas con la realidad. Posterior a tal envión, será más fácil que esas personas activen su chispa interna y creativa y empiecen a comprender por sí solos la importancia del derecho a la vida, la libertad y la propiedad privada.

No estoy inventando nada nuevo, hay que ocupar los lugares, conectarse, lograr empatía, explicar y educar, con el fin de enseñar metódicamente la importancia de la libertad, de manera clara y efectiva. Ya que ser libre es la condición natural del ser humano.

Tal como dijo Thomas Jefferson: "Si queremos saber quiénes somos, actuemos, sólo la acción nos definirá."

Basta de TIBIEZAS. Seamos más OSADOS. Si no, nos vamos a convertir en lo que tanto criticamos.


Miércoles, 13 de febrero de 2019