Argentina apenas se movió del puesto 148
La libertad económica baja en ascensor y sube por escaleras


Argentina pierde su libertad en ascensor y la recupera por escalera. Así lo demostró el flamante Índice de Libertad Económica que, como todos los años, publica la Heritage Foundation para medir cuán libre es un país. Lo hace tomando cuatro categorías que definen la libertad económica: el imperio de la ley, tamaño del gobierno, eficiencia regulatoria y apertura de mercados.

Si el Indice fuera un examen, Argentina estaría aplazada. Obtuvo el lugar 148 (puesto 52), lejos -en todo sentido- de Hong Kong (90.2), el país más libre del mundo y peligrosamente cerca de Corea del Norte que languidece con cinco magros puntos.

Argentina descendió un 0,1 por ciento con respecto al año pasado (puesto 52,2), lo que indica que la salud fiscal y el gasto público siguen siendo frenos de mano para el crecimiento del país. La escala no tiene fisuras: mientras más libre es un país más libertad tiene.

Fuente: Fundación Libertad


En esa escala, Argentina integra la lista de países "naranja", (mostly unfree), es decir, "moderadamente no libre". Un indicador de que el abismo está cerca. Y tan, tan lejos de los lugares 8, 11, 19 (1996 al 98), antes de la debacle socialista que sepultó a la Argentina a los últimos puestos del Indice de Libertad Económica.

Ahí comenzó a desbarrancar, en una carrera descendente que llegó a su punto más bajo en 2013, cuando Argentina ocupó el lugar 160 de 185 países. En la justificación de ese puntaje, Heritage Foundation explicaba: "Los fundamentos de la libertad económica en la Argentina son cada vez más frágiles, severamente obstaculizada por problemas estructurales e institucionales causados "por la creciente intromisión del Gobierno en el mercado. El sistema judicial se ha vuelto más vulnerable a la interferencia política y la corrupción es prevalente". Una radiografía del gobierno kirchnerista en su máxima crudeza

Su punto más bajo fue en 2015, cuando llegó al alarmante piso del puesto 169. El último año del gobierno de Cristina de Kirchner. La expansión de la economía informal, el control de precios en bienes y servicios, la entrada al default selectivo y la dificultad para abrir una empresa fueron factores decisivos para puntuar de esa manera. 

Salir del abismo no es tan simple como armar estadísticas. En un mundo cada vez más libre, los modelos a seguir son utopías todavía (Hong Kong, Singapur, Nueva Zelanda, Suiza, Australia, Irlanda, Reino Unido, Canadá, Emiratos Árabes Unidos y Taiwán se "atornillaron" en los primeros puestos y sus políticas los mantienen lejos de la servidumbre económica. 

 En el otro extremo, los puntajes de menor libertad económica correspondieron a Corea del Norte (5,9), Cuba (27,8), Eritrea (38,9) y República del Congo (39,7) son espejos donde todavía la Argentina refleja su deficiente libertad.

Bolivia, Ecuador, Venezuela: Tres países que resignaron su libertad por estar dirigidos por dictadores

En el último cuarto de siglo, los países con mayores aumentos en el índice de libertad económica han sido Georgia, Lituania, Ruanda, Bulgaria, Rumania, Armenia, Albania, Azerbaiyán, Kazajstán y Serbia. Entre los de mayor caída en dicho período se destacan los casos de Bolivia, Ecuador y Venezuela. Respecto de los países emergentes, tanto Rusia, como China e India, aparecen agrupados entre las economías predominantemente "no libres". 

El continente americano mostró una leve baja en el índice general de libertad económica en el último año. Según la Heritage Foundation, la causa principal es la falta de compromiso de la mayoría de los gobiernos del área para instrumentar reformas económicas estructurales. En su visión, los fundamentos para el sostenimiento y desarrollo de economías de mercado son todavía débiles. Los síntomas más preocupantes son: a) una generalizada corrupción de los gobiernos, y b) una débil protección de los derechos de propiedad. A esto se suman ineficiencias en materia regulatoria, y distorsiones asociadas a la inestabilidad de las políticas monetarias. De ahí que las economías del continente americano no sean predominantemente libres, salvo tres casos: Canadá, Chile y Estados Unidos.

Martes, 19 de febrero de 2019