Entrevista a Alberto Medina Méndez, presiente del Club de la Libertad
"El liberalismo hoy es menos masivo que el de la UCeDé, pero va más al hueso"

Hace cinco años un grupo de ciudadanos se reunió con un objetivo común: hacerse cargo. Un planteo tan simple, concreto, básico y elemental que se pudo resumir en una frase: promover la organización social en libertad sobre la base de la responsabilidad individual. Y formaron un "club". Que por supuesto, debía llevar el nombre de la palabra más sagrada que define cualquier forma de vida: la libertad.

Así nació en Corrientes el Club de la Libertad, con pocos objetivos pero tan contundentes que hasta suenan irreales en la Argentina apegada a las consignas "justicia social", "colectivos", "bien común" y demás subterfugios socialistas.

Ellos, los del Club de la Libertad, dejaron de ser "algunos ciudadanos comprometidos" y cinco años después es una institución de objetivos idealistas para ser una entidad con peso propio, que difunde sus preceptos en los medios de comunicación y se anima al debate abierto, plural y fecundo. Presidida por Alberto Medina Méndez, un inquieto y ácido lector de la realidad argentina, periodista, conferencista, conductor de programas de radio y otros etc., la fundación Club de la Libertad es uno de los baluartes liberales más prolíficos del norte argentino e incluso de Paraguay, donde sus consignas son seguidas con especial interés.

- Cuánto cambió la Argentina desde que se fundó Club de la Libertad a hoy, apenas cinco años después?

- Medina Méndez: En ciertos aspectos cambió poco y nada, e inclusive empeoró, como por ejemplo en los problemas estructurales que siguen siendo los mismos y que en algunos casos se complejizó con un diagnóstico que asusta mas que antes. En otros asuntos mejoró,  por ejemplo, en cuestiones institucionales y republicanas. En lo que a nosotros respecta, veo un gran avance de las ideas de la libertad y una agenda mas afin ya no por mérito propio sino porque la coyuntura obligó a tomar nota de esos temas.

Medina Mendez preside el Club de la Libertad, un baluarte liberal en el  noreste argentino

- Las ideas liberales parecen haber recobrado fuerza en este tiempo. ¿Es así, en comparación con lo que fue la UCeDé de Alsogaray, por ejemplo?

- AMM: Es diferente, los tiempos son bien distintos. Claramente veo ese reflorecimiento pero con otros ingredientes muy particulares propios también de la evolución de esas ideas. En cuanto a la magnitud veo este proceso mucho mas embrionario que aquel. 

Hoy el liberalismo trae consigo ciertas visiones mas profundas que en los '90. Me parece que esta vez es menos masivo, al menos por ahora, pero va más al hueso

- Por qué los liberales no pudieron imponer la agenda en el turno Cambiemos?

- Por varias razones, la primera porque la sociedad no se ha convencido de esa agenda y Cambiemos es una fuerza política que solo se guía por las encuestas y por lo tanto no hace nada que no sea demandado previamente por la gente. En segunda lugar, porque los dirigentes de esta alianza política, tanto de la UCR, de la Coalición Cívica y del PRO tienen, mayoritariamente, raíces intervencionistas y social demócratas, cuando no pseudo progresistas y de izquierdas. ..

 

No era esperable que tomaran nota de una agenda de achicamiento del Estado, reducción de impuestos y de asistencialismo. 

Tal vez el error mas grosero del liberalismo fue esperar que eso ocurra cuando las condiciones básicas nunca estuvieron presentes.

- ¿Es más fácil vender el liberalismo a un peronista como Menem que a un radical o del PRO? ¿Por qué?

En primer lugar creo que lo de los '90 no fue liberalismo, sino simplemente una moda de aquel tiempo plagada de privatizaciones monopólicas y una onda pro mercado con excesivas regulaciones. Mas allá de eso, no es mas fácil venderle estas ideas al peronismo que al radicalismo o al PRO, el tema es que cualquier político compra estas ideas si las sociedad las demanda y allí esta el mayor problema. La gente no se ha convencido aun de esta agenda y por lo tanto no resulta lógico que ningún político suscriba esta visión.

- Los liberales deberían enfocarse en el Congreso o aspirar a cargos ejecutivos?

- Para mi los liberales deben enfocarse en la sociedad, en la gente, en cada individuo. Hasta que el clima de la ideas no sea afín a esta mirada nada relevante ocurrirá en la política como para siquiera tener el dilema de lo ejecutivo o legislativo. Obviamente que se necesitan voces diferentes en los cuerpos colegiados, no solo en el Congreso, sino en las legislaturas provinciales y en los concejos deliberantes, pero eso tampoco se traducirá en transformaciones si las comunidades no toman estas ideas como propias.

- ¿Por qué las ideas liberales prenden más en los grandes centros urbanos y menos en la Argentina profunda?

- No estoy muy convencido de esta afirmación que trae implícita la pregunta. En todo caso, puede ser que en esa Argentina profunda no existan partidos o fuerzas políticas partidarias que hayan sabido captar a esos sectores y que el clientelismo propio de las zonas mas marginales del país aplaste a las ideas con mayor facilidad cuando condiciona a los votantes o los amedrenta con sus herramientas deplorables y perversas. Por otro lado diría que las ideas de libertad florecen mejor en las localidades donde el Estado y el Gobierno no son protagonistas, es decir lejos de las capitales de provincia, allí donde el sector privado es mas importante que las oficinas estatales.

- ¿Cómo califica a fenómenos liberales mediáticos como Milei o Espert?

"Ellos se han animado a decir lo que piensan sin filtro y eso los hace auténticos", define Medina Méndez

- Me parece que señalan un camino, el de animarse a lo políticamente incorrecto, tanto en el estilo comunicacional como en el contenido. Ellos, y otros, se han animado a decir lo que piensan sin filtro y eso los hace auténticos para mucha gente que se da cuenta que puede acordar o no con sus planteos, pero que se trata de personajes que no especulan con el resultado de lo que dicen, ni buscan adhesiones cuando esbozan sus visiones. Creo que ellos son parte de un fenómeno mas grande que sucede en muchos lugares del país, porque el surgimiento de mediáticos con esas ideas se multiplican todos los días y eso se ve en los medios del interior también.

- Como se cambia el pensamiento de una Argentina que tiene una estructura fundacional rentística y estatal?

- La cultura base es un condicionante siempre, pero muchas naciones lograron revertir esa aparente tendencia al fracaso y consiguieron virar hacia las ideas correctas. No pierdo esa esperanza y tampoco creo en cuestiones deterministas que proyectan el pasado para predecir el futuro. Creo que el camino es la batalla cultural, el debate académico, el de los intelectuales y por supuesto también el de la política para tomar el pulso de ese progreso.

- ¿Qué le diría a una joven liberal de 16 años que se siente curioso frente al liberalismo?

La verdad es que no es necesario decirle mucho a esta generación que viene. Ellos son curiosos y canalizan sus inquietudes apelando a su participación en las redes sociales y al uso de las tecnologías para investigar sobre historia, economía, filosofía y obviamente tienen acceso a literatura muy amplia. Nuestra tarea solo implica estimularlos a seguir en esa búsqueda, el camino lo terminan decidiendo ellos mismos y proponiendo debates y discusiones que nos sorprenden a diario positivamente.

- ¿De verdad cree que la Argentina, en los próximos diez años, puede tener un presidente liberal o es una utopía?

- No me desvela esa cuestión. Para mi lo importante no es tener un presidente liberal, sino políticas más alineadas con nuestras ideas de libertad y eso no será como consecuencia de un líder mesiánico que lo transforme todo por capricho o mera voluntad, sino porque la sociedad se lo reclame como una forma de vida que los lleve hacia el progreso y la paz. Cuando la gente sea liberal, los políticos para captar votos lo serán y un Presidente liberal no será siquiera una necesidad.

Lunes, 25 de febrero de 2019