Donde dice "gratis" debe leerse "se paga con alguno de los 163 impuestos"
Walter Sebastián Parry
Periodista. Productor radial del programa "La hora del club" del Club de la Libertad. Nacido en Corrientes (Argentina)


La mentira de la gratuidad

"Nada es gratis", dijo Alberto Benegas Lynch (h) en su libro, el cual está dedicado a lograr que las personas defiendan su libertad protegiéndose de los abusos constantes de los aparatos estatales. Absolutamente todo tiene un costo y eso, es una de las cosas que se debe entender.

En la Argentina como en otras partes del mundo crecimos con la idea de que las cosas gratis eran lo mejor que nos podían pasar. Pero, lo que no sabíamos o bien ignorábamos, cuando éramos chicos, tenía que ver con la falacia o mentira que nos quieren vender constantemente los personajes que habitan el sector político. 

Para disfrutar ¿gratis?. Siempre alguien paga las entradas a los espectáculos

Esta vez se hace referencia a la supuesta gratuidad de bienes y servicios proporcionados por un "Estado caritativo".

Esta forma de ver al Estado, lamentablemente se encuentra muy encarnada en la mayor parte de la sociedad, ya que esta espera de manera ininterrumpida que se le solucionen los problemas sin ningún tipo de esfuerzo ni costo previo. Para esto, Milton Friedman, un estadístico e intelectual estadounidense tenía una frase particular, "there is no such thing as a free lunch" (no hay tal cosa como un almuerzo gratis), para intentar demostrar la inexistencia de la gratuidad.

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Además, existen varias razones por las cuales un Estado no puede considerarse como "caritativo". Una que es fácilmente mencionable, apunta a que solo los individuos gozando de su plena libertad para poder hacer lo que consideren adecuado con el fruto de su trabajo puede llegar a hacer caridad.

"El costo de la libertad es su eterna vigilancia", dijo Thomas Jefferson, pensando en el papel necesario y activo que cada persona debe tener en cuanto a la defensa de su libertad frente al aparato estatal. Esto es indispensable debido a, como considera Alberto Benegas Lynch (h), "la pérdida de la libertad equivale a la pérdida de la vida humana", es decir que convierte al hombre en un artefacto que depende de manipulaciones externas.

A su vez, el trasfondo de la gratuidad conlleva al robo legalizado por parte del Estado, ya que para costear bienes y servicios debe utilizar el dinero de la propiedad privada de personas que fueron saqueadas con impuestos, es decir, que la cuenta siempre es pagada por alguien. 

Esta manera de proceder atenta contra la libertad de los individuos porque existe una coacción que viene del monopolio de la fuerza otorgado a la máquina estatal.

Siguiendo esta línea, hasta la decisión de las personas que reciben algo, está teniendo un costo, el mismo se llama "costo de oportunidad". Este está marcado porque el individuo está dejando de realizar otra actividad para poder recibir el bien. Por lo tanto, siempre existe un costo, nada es gratis.

Logrando esa conclusión damos un paso importante para despertar como sociedad, intentando accionar de manera constante en la defensa del libre albedrío de cada individuo. Es decir, comenzar a tomar las riendas de nuestro propio camino, sin esperar que nos coaccionen. Pensamiento de la clase política demostrada en los 163 impuestos actuales en la Argentina.



Lunes, 18 de marzo de 2019