Lo que cuesta, vale: ¿a cuánto se vendió el Nobel de Hayek en Sotheby's?


Friedrich von Hayek es uno de los economistas más prestigiosos del mundo. Su obra ?Camino de servidumbre' es todo un referente dentro de la filosofía económica mundial. 

En 1974, el austriaco recibió el premio Nobel en Ciencias Económicas y ahora ese premio ha sido vendido por 1,5 millones de dólares, el artículo más caro vendido a través de internet de la casa de subastas Sotheby's. El artículo en pre-venta tenía un valor de entre 526.000 dólares y 729.000. Sin embargo, el precio final ha sido muy superior.


La casa Sotheby's puso a la venta 27 lotes de la colección personal del economista, premiado por su "trabajo pionero en la teoría del dinero y las fluctuaciones económicas". En total, todos los productos se han vendido por 2,67 millones de dólares. En la subasta se pusieron en venta diversos artículos relacionados con el prestigioso economista. Por ejemplo, el libro ?La riqueza de las naciones' de Adam Smith se vendió por 196.365 dólares. Lo especial de esta edición es que era propiedad de Hayek y estaba subrayada y con anotaciones personales del economista. La Medalla Presidencial de la Libertad concedida por George Bush a Hayek en 1991 también fue vendida por 147.274 dólares.

El especialista de Sotheby's Gabriel Heaton comentó que "la influencia de Friedrich von Hayek no ha sido igualada por ningún otro premio Nobel de economía. Sus teorías han influido en algunos de los principales momentos de la historia occidental y siguen resonando en nuestros días, como lo demuestra la gran demanda que se vivió en la subasta".

La subasta ha coincidido además con el 75 aniversario del lanzamiento ?Camino de servidumbre', el libro más importante o, al menos, el más popular de toda su obra. El economista es conocido también por la disputa que mantuvo con John Maynard Keynes sobre política monetaria y fiscal después de la Gran Depresión, cuando escribió en pro del poder autoregulador del propio mercado y en contra de los planes de estímulo del Gobierno estadounidense. También se le atribuye haber influido en la política económica de Margaret Thatcher y Ronald Reagan.

La Universidad de Deusto presentó a fines del 2018 una de las más loables iniciativas de actualización de los derechos fundamentales en el entorno digital. En la Declaración presentada, se enumeran los nuevos derechos que deberían ser objeto de reconocimiento: al olvido y a la desconexión en internet, al legado digital, a la protección de la integridad personal ante la tecnología, a la libertad de expresión en la red, a la identidad personal digital, a la privacidad en entornos tecnológicos, a la transparencia y responsabilidad en el uso de algoritmos, a disponer de una última instancia humana en las decisiones de sistemas expertos, a la igualdad de oportunidades en la economía digital, a las garantías de los consumidores en el comercio digital, a la propiedad intelectual en la red, a la accesibilidad universal a internet, a la alfabetización digital, a la imparcialidad de la red, y a una red segura.

Es muy elocuente el que esta propuesta se haga desde los valores del humanismo cristiano. En cambio, el liberalismo no está siendo capaz ni de ofrecer, recuperando valores y sentimientos originales, una propuesta de derechos. 

Es imprescindible que lo haga para contribuir a la lucha por los derechos en el mundo de los algoritmos. Los derechos que han de hacer posible, en las nuevas coordenadas tecnológicas que ofrecen tantas posibilidades invasivas, que podamos definir, en nuestra más íntima autodeterminación, la senda a la felicidad y logremos ser los "buenos ciudadanos" a los que se refiere Smith, en la sociedad aspirada de justicia y libertad.

Andrés Betancor es catedrático de Derecho Administrativo de la Universidad Pompeu Fabra.

Viernes, 22 de marzo de 2019