La respuesta a cómo solucionar los males de la República la tiene Alberdi
Por: Exequiel Santiago Pérez López
Estudiante Licenciatura en Administración. UNSE. Coordinador Área Formación, Federalismo y Libertad, Santiago del Estero.


Como repoblar nuestro suelos

Una mirada a Alberdi desde Bases y Puntos de Partida

Cuando en la facultad escuchaba a mis profesores decir recurrentemente que todo estaba inventado, un sentimiento de impotencia, incredulidad, desconfianza, subestimación se hacía presente en mí. Sentimiento motivado seguramente por el ímpetu, vehemencia e ignorancia de mi juventud. Hoy en día, con más camino recorrido, sigo estando de la vereda opuesta de esa sentencia, aunque veo con ojos diferentes aquello que mis mentores expresaban.

 La idea de que innovar, es igual o más importante y difícil que la invención.

Lejos de esos días de cursado regular matutino, aun hoy sigo la misma rutina. Me levanto, acicalo y preparo el desayuno. Mientras tanto enciendo la tele para no sentirme alienado por la burbuja de pensamientos que me suele abrazar. En los cinco minutos de foco que le destino siempre hay temas recurrentes. En serio recurrentes. 

Pero ahora, yo les pregunto, ¿se quejan de que vivir es caro? Les recomiendo leer a Alberdi. ¿No entienden porque no progresan personalmente en nuestro país, si todos los días se levantan y trabajan honestamente? Leedlo a Alberdi. ¿Cansado de escuchar el discurso armado, pero cierto, de los 70 años del peronismo? ¿Sorprendido por que Guillermo Moreno haga defensa, de los éticamente dudosos valores de "un compañero"?... Alberdi. 

Digo esto, porque hoy hace más de 100 años de que un tucumano presentara, por la premura que su realidad le imponía, lo que fuese la piedra basal de nuestra primera Constitución aprobada por el pueblo de la Nación Argentina. Bueno, está bien no es el libro gordo de Petete ni nada de eso, pero muchas de las cosas que nos aquejan casi de manera crónica ya, fueron escritas por Juan Bautista Alberdi hace a un tiempito. Parafraseando a algunos mayores, "ya está inventado".

Como mi idea no es hacer un análisis detallado ni engorroso, sino simplemente recordarnos que tal vez la solución a muchos de nuestros problemas ya ha sido escrita y alguna vez tomada en cuenta por la clase dirigente, hacia fines del XIX y principios del XX. Allá cuando la gente abandonaba sus países para venir a la Argentina.

Me quiero centrar en la idea de que el progreso es la industria. Zurdos anticapitalistas absténganse. Creo que hoy Juan Bautista diría, creación de valor

Alberdi sostiene, porque lo comprobó desde los hechos según él, que el progreso y el orden vienen desde la aplicación práctica de una industria o profesión, más que la formación abstracta. Digamos, el cree que se aprende haciendo, no tanto hablando o filosofando. Supongo que no pensaba que no fuese beneficioso construir conocimiento desde esas áreas. Más bien, imagino que esa era su solución a un problema puntual que aquejaba a aquella época. 

"Somos libres, pobres e ignoramos como podemos salir de esta miseria material, de las que otros han salido". ¿AlgÚn parecido con la realidad? Creo que estos dos conceptos encuentran contenido gran parte del bálsamo fertilizante que Alberdi proponía a sus coetáneos. Orden y progreso. Industria y educación. Asi también, era propulsor de la inmigración, infraestructura, reducir las distancias, mejorar las comunicación, favorecer al federalismo, legislación favorable al comercio y a la inmigración, entre otras cosas.

Traído al día de hoy, todo se resumiría en la creación de valor y la inmigración, como de su concatenación. Podemos crear valor siendo artistas, alfareros, ingenieros, albañiles. Eso es indiferente, solo depende de la perspectiva. Porque el valor al que se refería Alberdi no es introspectivo. Se encuentra afuera, en los otros, en el mercado. Y para que esto se pueda dar se trata de tomar las medidas necesarias que reconozcan la libertad, para que nuestros empresarios y emprendedores locales inviertan, generen puestos de trabajo y reactiven la economía. ¡Pero por favor!, dejemos de lado la falacia que nos es cómoda a la intuición, de que es el Estado el que debe impulsar la economía, a los micro emprendedores y bla, bla, bla. 

Es por el Estado que estamos como estamos. Necesitamos que no se meta más en los asuntos de los ciudadanos. Que deje de expoliar la mitad de los ingresos de las personas, para después devolverlo en forma de subsidio a Pymes y "derechos de bienestar" adquiridos. Si lo desea, que se dé el lujo de meditarlo cuando los números den. No antes. No estamos para regalar privilegios.

Retomo, me enojé un poco. Cuando hablo de concatenación, digo que es necesario un contexto favorable para la iniciativa privada y la libre asociación, llevando a que empresarios locales progresen, y no solo me refiero a el grupo Clarín o cualquier otro coloso. También, y por sobre todo me refiero a ese pariente, amigo o conocido que tiene su verdulería, carnicería, local de ropa. Todos ellos son empresarios, por más pequeño que sea su negocio. Asi como su pariente encuentra, en ese contexto favorable, facilidades para ganarse el pan y seguir creciendo sin necesidad de arruinar a otro. 

Asi también empresarios de otros países van a encontrar atractiva esta tierra donde se siembre esperanza y trabajo, y se coseche fortuna y bienestar. Naturalmente traerán su capital, tecnología, estándares y producirán en la Argentina, generando puestos de trabajo y movimiento a la economía argentina.

Mediante este proceso de "socialización, culturación" nos volveremos parte del mundo. Así como la persona debe comprender que es parte de un sistema social, que lo limita y condiciona, pero que también le permite su supervivencia y realización. La Argentina debe comprender que vivir y desarrollarse sola es una fantasía irracional propia de la inmadurez. Basta de llenarnos la boca de soberanía, nacionalismo e independencia económica. Es a través del comercio con el mundo, con la integración con otros países que lograremos poderío económico para que nadie quiera venir a aprovecharse ni meterse donde no le corresponde. Haremos que nuestros habitantes y los habitantes del mundo sientan aprecio por esta tierra al verla florecida con el brillo especial de nuestra cultura y progreso. Es a través del comercio que lograremos tener la capacidad económica y financiera para ser libres. Pero ojo, nunca seremos independientes del resto. Porque mientras no comprendamos que todos habitamos en esta casa común y nos necesitamos unos a otros, el orden y progreso solo será rapacidad y voracidad momentáneas.

Espero haber logrado mi cometido y no haberme extendido demasiado. Solo quería recordarles que los clásicos no pasan de moda.

.



Viernes, 3 de mayo de 2019
2