DNRPA: El lugar donde se practica el deporte preferido del Estado: "el Clic cajismo"


El registro automotor es un curro de la política. Se "entregan" sin licitación, los regula el Estado, ofrece un sistema vetusto y de la época pre-digital, cobra lo que quiere, no ofrece ningún servicio y lo mantienen los contribuyentes. En pocas palabras, no sirve para nada.

Ahí se practica el deporte preferido del Estado argentino: el "clic cajismo". En los Registros de Automotor se recaudan los más de quince impuestos (si, 15) que hay que pagar para transferir un vehículo nuevo o usado. Para ser dueño de un auto hay que aflojar el bolsillo. Según tuitea Manuel Adorni, para manejar un 0KM, hay que dejarle al Estado el 6% del valor de mercado. 

Un botín interesante diseminado en impuestos a los sellos, arancel de transferencia, 08, alta impositiva, baja impositiva, impuesto por multas, envío de legajos (¿?), CETA, Formulario 13, 13a, 13i (parece chiste). 

Hay más de 1500 "kioskos automotores" en la Argentina. Este mes se anunció que se validará la firma digital para agilizar los procesos, "descubriendo" el potencial que internet tiene para simplificar los trámites. Un avance, aunque limitado, ya que sólo se podrá hacer en 235 dependencias de CABA y Conurbano y el trámite se inicia en modo online, pero se termina en las oficinas en forma "presencial". O sea, sacando número y a la fila.

En abril los patentamientos cayeron un 52%. La crisis golpea al sector con la misma virulencia que a otros. Los registros de automotor, como piedras en la marejada, resisten estoicos en sus guaridas.


Miércoles, 15 de mayo de 2019