Paro forzado: por quinta vez la Argentina tropieza con la misma piedra


A la Argentina le gusta tropezarse con la misma piedra. Y caer mil veces aunque esté desangrada de tantos golpes. Eso es lo que provocó el quinto paro que el sindicalismo comenzó hoy, en un claro e indisimulable alineamiento con el peronismo. Paro y aprovechamiento electoral: las dos herramientas de "trabajo" del sindicalismo argentino.

El malhumor social frente a la inflación, tarifazos, caída de los indicadores económicos y ausencia de un plan claro y superador se traducirá -anhela el sindicalismo- en calles desiertas durante toda la jornada. Pero los argentinos ya no creen en no trabajar como medio de protesta. Como dice el economista Roberto Cachanosky, no se entiende por qué paran los sindicalistas: 

Lo cierto es que si hubiera transportes, la foto se arruinaría: los argentinos saben que no trabajar no soluciona ningún problema: lo agrava. Según dice el economista Manuel Adorni, cada argentino perdió 767 pesos por tener un día parado el país.

El pasado nunca vuelve, pero se reedita constantemente. Las piruetas oportunistas de los delegados sindicales vuelven a acercarlos al calor kirchnerista, mostrando sonrisas donde antes mostraban los dientes. Son los mismos de siempre, esperando el regreso.

Por el contrario, Daer y Acuña , los cosecretarios cegetistas, optaron por un cese de actividades sin movilización, convencidos de que cualquier incidente -por las desavenencias internas o provocada por infiltrados- podría correr el eje informativo de lo que, anticipan, será una contundente expresión de protesta. Ya no esperan ni reclaman el cambio, cada vez más fríos con un gobierno que les prometió eliminar Ganancias y mejorar la ya estirada política distributiva, ambas promesas incumplidas.

La falta de colectivos, trenes y subtes aparece como la principal garantía del éxito de la medida, algo que no logró el moyanismo con la huelga que su sector realizó el pasado 30, el primer mojón de su plan de lucha.

  La diferencia es que entre aquella medida y la de hoy se anunció la candidatura de Alberto Fernández, el poxipol que unió a la mayoría del arco sindical detrás del mismo objetivo: restablecer a un peronista en el sillón principal de la Casa Rosada.   

Y mientras tanto, en el país que no puede ser: 


Miércoles, 29 de mayo de 2019