Listas sábana: otro kiosko de la política que hay que cerrar de una vez


  En la Argentina las listas sábanas son también "kioskos" de la política que muchos piden cerrar o cambiar. Y otros no quieren saber nada con implementar mecanismos más transparentes y menos inclinados al "amiguismo". Es fácil deducir quiénes están de un lado o del otro.  

 


El que está en una lista sábana, sobre todo en los primeros lugares, algún compromiso tendrá. Y no con quien lo vote, precisamente.Es verdad que ningún sistema es impecable. Pero las "listas sábana" es un método electoral que demostró que no es representativo ni participativo. Se convirtió, por el uso y el mal uso, en un instrumento vicioso que otorga más beneficios al candidato que al sistema que dicen representar.









El matemático belga Víctor D'Hont "inventó" en 1963 un sistema electoral que permite, supuestamente, una justa proporción y representatividad de las bancas votadas. Es el sistema que rige actualmente en la Argentina: se divide el número de votos obtenidos por cada lista de candidatos tantas veces como bancas están en juego en la elección, y los resultados se encolumnan de mayor a menor hasta la "cifra común repartidora", que es la última de las bancas (por ejemplo, si disputan 4, es la cuarta). Luego, se puede verificar la operación, dividiendo los votos de cada lista por la "cifra común repartidora"y sus resultados confirmará el número de bancas adjudicada a cada boleta, en la columna.

Así, se logra mayor representación de las opiniones del electorado. Así también surgieron las "listas sábanas". Candidatos desconocidos -o peor aún, tristemente conocidos- se esconden en los pliegues de esa sábana, donde llegaron por el dedo gentil de un caudillo o de un partido que tiene que "armar" una lista a cambio de algún favor presente o futuro. 

 Hace poco más de diez días, el presidente de Paraguay Mario Abdo Benítez promulgó la ley de desbloqueo de listas sábana, en lo que constituye un paso adelante para fortalecer la democracia paraguaya.

Así, Paraguay pasa a un sistema de "listas cerradas y bloqueadas" a uno de "listas cerradas pero desbloqueadas". No es un cambio definitivo, pero es un cambio al fin.

¿Cómo se vota ahora? El elector emite su voto presidencial y al mismo tiempo, puede elegir el candidato que prefiera dentro de la lista que ofrecerá su partido.

El conteo de escaños se mantendrá inalterable, y se seguirá realizando mediante el sistema D'Hont, y una vez establecidos el número de asientos para cada partido se reordenarán las listas en función del número de votos preferenciales recibido por cada miembro de la lista.

"De acuerdo a la preferencia que obtuvo cada uno, de mayor a menor, se ordena la lista", aclaró Huttemann, por lo que un aspirante que estuviera en un puesto inferior podría pasar a otro superior si cuenta con los votos preferenciales suficientes.

Estos cambios se verán en la práctica por primera vez en las municipales de 2020.

Lunes, 10 de junio de 2019