El Acuerdo de Itaipú genera chispazos entre los paraguayos y su presidente
Diego Rojas Llamosas
Abogado Independiente


Mario Abdo Benítez, genuflexo ante Brasil.

El primer mandatario de Paraguay, Mario Abdo Benítez, está haciendo gala de su estirpe entreguista, como buen hijo de la dictadura stronista y como heredero de un régimen que hace ya casi 50 años entregó la soberanía del país para hacer una de las mayores estafas al Estado Paraguayo: El Tratado de Itaipú con Brasil.

Se hizo público el acuerdo de contratación de potencia de Itaipú de Paraguay con Brasil, luego de que Pedro Ferreira se haya negado a firmar el contrato, y posteriormente renunciara a la presidencia de la ANDE (Administración Nacional de Electricidad), dado que no estaba de acuerdo con lo pactado.

Ferreira tenía la intención de licitar bloques de energía a precios convenientes, de abrir la energía de Itaipú que por derecho le corresponde, a nuevos mercados que traigan mejores beneficios al país.

Esto generó el interés de muchos sectores, pero también advirtió al gobierno brasilero de empezar a tomar medidas para que Paraguay no disponga del 50% de la energía de la hidroeléctrica más potente del mundo, la cual le corresponde, según lo establecido en el art. 13 del mismo Tratado de Itaipú, el cual establece que "la energía producida por el aprovechamiento hidroléctrico (...) será dividida en partes iguales entre los dos países..." .

Quien asume en reemplazo de Ferreira fue uno de los encargados de negociar este acuerdo, el cual trata sobre la potencia en cuanto a los niveles de contratación, y que fue hecho entre cuatro paredes y con mucho sigilo el 24 de mayo del corriente año, como previa del Anexo C del Tratado de Itaipú que debe ser renegociado en el 2023.

El mismo se firmó entre los embajadores Hugo Saguier Caballero de Paraguay y Pedro Miguel da Costa e Silva, en ausencia de los técnicos asesores entendidos en el tema. El resultado del mismo es que el gobierno brasilero busca cerrar las posibilidades de que Paraguay pueda vender bloques de energía antes de 2023.

El Gobierno Nacional, ante la firma del acta bilateral hecha entre gallos y medianoche, luego de salir a la luz, pretendió vender a la opinión pública como un gran logro, pero ante los constantes cuestionamientos de varios sectores, claramente se denotó que el mismo fue un gran fracaso.

Si este hubiera sido un gran logro como lo sostienen desde el Gobierno, ¿Por qué no fue mencionado en el informe del Presidente ante el Congreso de la Nación?

El mismo Mario Abdo Benítez sostuvo que el acuerdo convenía al país, puesto que sería una ventaja para no ser más unos"peajeros" (forma en la que se denomina vulgarmente a los delincuentes que exigen dinero para pasar por "sus zonas"). Destacó que el acta bilateral es una conquista para los próximas negociaciones.

El Gobierno paraguayo asumió una actitud completemente entreguista, al suscribir este acuerdo, en donde se limita la contratación de potencia de Itaipú para con el sector correspondinete a Paraguay, "dueño" del 50% de la hidroeléctrica.

Represa itaipú es la mayor central generadora de energía limpia y renovable del planeta

El Gobierno intentó sin éxito instalar la idea de que el mismo nos hacía más dignos pero fueron incapaces de sostener su tesis. Esto generó una crisis y una tensión política.

Quisieron instalar que el acuerdo con Brasil fue beneficioso para el país y no les salió. 

Luego quisieron instalar que era un tema muy complejo como para poder entenderlo y tampoco les salió.

Terminaron por recurrir a la vieja confiable: culpar a la prensa y a la oposición de las miles de negligencias (siendo generoso y bien pensado) que comete el Gobierno, pero la gente ya no es tonta. Las movilizaciones, los pedidos de renuncia y las advertencia sobre posible juicio político al presidente no tardaron en llegar.

Ante este escenario, el gobierno paraguayo anunció que pedirá anular este acuerdo, y presentaron renuncias el Canciller Luis Castiglioni, el embajador en Brasil Hugo Saguier Caballero, el nuevo Director de la ANDE Alcides Jiménez, y José Alderete, Director de Itaipú Binacional del lado paraguayo.

Mario Abdo Benítez va perdiendo credibilidad cada día, y el no asumir sus errores lo hace aún peor. Buscar culpables externos en estas cuestiones, es un absurdo que sólo demuestra la desesperación y la improvisación en la que están sumidos, incluso en materia de comunicación institucional.

Claramente, estamos ante otro gobierno colorado, que tiene una incapacidad completa en manejar las relaciones internacionales y de defender los intereses del país, y que también, fiel a su tradición, tampoco posee la capacidad de tener una estrategia en cuanto a la política energética en las hidroeléctricas binacionales.


Martes, 30 de julio de 2019
1