Los medios y Twitter reflejan la incertidumbre y el desconcierto del día despuéss


El mal paso de las PASO


Ayer la Argentina sacó una foto del país que podría quedar configurado a partir de octubre. Todavía "groggy" por los guarismos, el gobierno, los mercados y los mismos electores comenzaron a leer los resultados que fueron a todas luces, imprevisibles. La Argentina de la grieta, de la polarización esquizofrénica, de la que borra con el codo lo que escribe con la mano emergió de sus propias cenizas.

En esa errática manía de castigar y reivindicar, el voto positivo no tiene cabida. Y el recurrente recurso de buscar culpables y responsables se vislumbró con nitidez en las redes, escenario habitual de descargos, proyecciones, catarsis y emociones políticas.

En ese escenario, los liberales también dejaron su sello. Aún en este polarizado resultado quedó lugar para otros consejos. Uno de ellos es que hay que transmitir el mensaje liberal a conciencia. 



Uno de los referentes incuestionables de la filosofía liberal, Alberto Benegas Lynch (h) pidió redoblar esfuerzos en el debate de ideas y 

sugirió releer la carta abierta a Espert donde marcó su postura frente a la participación liberal en estas elecciones. Otros, como José Benegas, deslindaron las responsabilidades al respecto.

Las esquirlas del populismo han convertido a la Argentina en un país minado. Donde se toca hay pus. Hay resabios de socialismo rancio. Hay gérmenes agazapados que pregonan las supuestas bondades de Papá Estado.

Los liberales miran con un ojo lo que se pone en riesgo y con el otro lo que ya está destruido. Advierten que sin reformas no hay salida. Muestran números y estadísticas y hablan de la necesidad de romper, acabar y superar la grieta.  Saben que los mercados toman nota de la política más que los políticos del mercado. 

Ellos -los mercados- miran hacia adelante, no hacia atrás y actúan en consecuencia. El precio del dólar será un indicador más del nivel de miedo e imprevisibilidad que registran. Reducir ese nivel de incertidumbre es una tarea que les compete a todos, los Fernández y los Macri.



Los medios del mundo también miran frunciendo el ceño a la Argentina, esperando que no detone en ese escenario. la revista norteamericana Forbes especulaba días atrás sobre los resultados de la Argentina:  "Si la fórmula Fernández-Fernández toma una ventaja de seis a siete puntos porcentuales sobre Macri-Pichetto en las primarias de agosto, los inversores correrán hacia las colinas, entendiendo que el liderazgo es insuperable. Si la propagación fuera baja, pero el candidato de Cristina lo hace muy cerca del 45 por ciento, saltarían del barco. Y si el ex ministro de economía y autoproclamado marxista, Axel Kicillof venciera a María Eugenia Vidal por un margen en la provincia de Buenos Aires, "la madre de todas las batallas", los fondos importantes perderían toda esperanza de recuperar sus inversiones en el país. nación asediada, lo que significa una amortización y un caos financiero". Los números finales resultaron, en este contexto, una bofetada. El País directamente tituló "polarización feroz" y enfatizó en el voto negativo, al que los argentinos son tan afectos. El Mundo asusta: sostiene que "Argentina estaría ante un abismo" y el CEO de Editorial Perfil,, Jorge Fontevecchia, advirtió que a partir de hoy y hasta fin de año "entramos en cuarentena".




Lunes, 12 de agosto de 2019
Etiquetastwitter