Autodidacta, hacker y "post género": Tang, la anarquista de la libertad
Daniel Olivera
Periodista y escritor. Director de los sitios web Visión Liberal, El Neuquino, 24CON y Cerodescensos.com


De hacker a ministra. La vida de Audrey Tang no solo tuvo ese cambio. A los seis años ya era un pequeño genio para las matemáticas y a los ocho decidió aprender programación dibujando un teclado en un papel y programando en él. Más que a programar, aprendió a pensar.

La web le dio la herramienta que necesitaba para abandonar la escuela. Mal no le fue: a los 19, y sin título secundario, dejó Taiwán para convertirse en consultora de Apple, en Silicon Valley. Y a los 24 años decidió que debía hacerse cargo de su identidad femenina y se asumió como una persona "post género".

LEE LA PRIMERA PARTE DE LA ENTREVISTA: Audrey Tang: De niña prodigio víctima de bullying a líder mundial del Open Data


Tang estuvo en Buenos Aires como parte de los eventos  programados por RELIAL para celebrar los 15 años de la think tank. Tiene mucho para decir. En una entrevista con Visión Liberal dejó su particular mirada del mundo, de internet, de la política y del futuro. Su vida pública y privada estuvo y está signada por una palabra: libertad. Libertad del software (es impulsora y fanática del Open Data), libertad en la red (debe ser considerada un derecho humano, con acceso para todos), libertad de información (toda su gestión oficial para el gobierno de Taiwán queda registrada en línea), libertad de expresión, libertad de identidad, libertad política, libertad para trabajar (no doy ni recibo órdenes).

Se define como "anarquista conservadora" y su bandera es la participación cívica y el derecho a la información como baluartes de la democracia. Para Taiwán, desarrolló las plataformas  g0v.tw" y "vTaiwan.tw.

En 2016, Taiwán la nombró Ministra Digital sin cartera y desde entonces su objetivo es transformar a su ciudad en la cuna tecnológica de Asia, un referente para la participación cívica y un modelo de derechos digitales.

En la conversación que mantuvo con el periodista Daniel Olivera de Visión Liberal y la traducción de la investigadora Mamela Fiallo Flor, estas fueron sus palabras:

- ¿Qué fue lo primero que hizo cuando asumió su cargo?

- Solo puse tres condiciones. 1) poder trabajar desde yo quisiera, 2) transparencia total de mi gestión: toda acta que emita sería de información pública y 3) no recibir ni dar órdenes.

- ¿Cómo se puede trabajar en un cargo ejecutivo sin dar ni recibir órdenes?

- Con sugerencias y recomendaciones. Cuando otro ministerio se integra a este, se hace como un trabajo de equipo. Es una reunión donde cada uno aporta ideas y de donde salen soluciones. Es retroalimentación, con la única condición de que todo lo que entra es transparente, sale y se expone.

- Solo usted trabaja con ese criterio?

- En Taiwán hay nueve ministros que trabajan así. Nueve de 32. Y aclaro que yo no trabajo con el gobierno sino "para" el gobierno. Soy un eslabón más de la asociación civil con el gobierno. Tengo 22 personas en mi oficina y otros cien externos, cada uno con distintas jerarquías.

- ¿Qué rol deben cumplir los medios en la búsqueda de una sociedad mas democrática y participativos?

- Ser creativos. Nosotros implementamos el uso de un manga, o comic, traducido a seis idiomas (japonés, taiwanes, inglés, lenguas indígenas). Con esto lo que logramos es atraer la atención de los ciudadanos. Con 15 segundos de atención logramos una forma entretenida de informar.

- ¿Como se imagina que podríamos tener esta conversación en 2050?

- Va a dar lo mismo si estoy en Taipei y tú en Buenos Aires. A través de la realidad virtual vamos a poder llenar estas sillas y estar presentes sin viajar físicamente. No va a haber una restricción física sino que nos van a unir nuestros valores en común.

- ¿A los 15 años, se podía imaginar este mundo?

- Sí, absolutamente

- Noto que es optimista. Hay una corriente generalizada que el mundo puede colapsar en cualquier momento, no lo noto en usted.

- Tengo una lectura del mundo previa a la Segunda Guerra Mundial. Ver el mundo desde una óptica clásica me permite ser optimista a futuro. Por eso cuando me preguntan qué es lo que me motiva a trabajar, si es por una cuestión social o política yo respondo: simplemente me divierte.

- Cuando uno se divierte, el cerebro se activa

- Cuando me divierto, es como una recarga de energía. Cada vez que conozco personas nuevas me recargo y esa diversión aumenta

- ¿En su vida personal es igual?

- También me divierto mucho pero ahora que trabaja en el sector público lo que es privado está cada vez más reducido.

- ¿Qué líderes políticos mundiales admira?

- Los primeros anarquistas del tiempo de Lao Tse. Esto de que hay un orden natural que predispone a la armonía y el bienestar. La libertad de actuar y no desde la coerción, y eso es lo que trae el software libre.

- ¿Anarquistas liberales o como movimiento político?

- Vengo de un anarquismo más conservador. Y por conservador me refiero a la conservación de la costumbre. Que cada zona indígena preserve su cultura, por ejemplo. Y que al vivir en un mundo mas globalizado, tanto el musulmán como el cristiano puedan mantener su costumbre y que cuando se de la integración se de desde esta anarquía, desde esta simbiosis y que no sea impuesta.

- ¿Encuentra mucha gente en el mundo que piensa así?

- En Australia y países escandinavos hay una noción de embajador digital que transmite los valores de una nación a las grandes corporaciones como Google y Facebook. El rol no solo es a nivel gobierno sino integrado a otros sectores y abierto en redes públicas. Esta integración de redes paralelas no se limita al sector estatal.

- ¿Qué consejos dejaría para la Argentina?

- Dejaría un verso de mi poeta favorito que es Leonard Cohen. Y dice: "deja que las campanas suenen, porque al sonar va a haber un resquebrajamiento y de esa ruptura entrará la luz".

Lunes, 7 de octubre de 2019