Reciclar en el aula: ensuciarse las manos para salvar al planeta
Cristián Frers
Técnico Superior en Gestión Ambiental y Técnico Superior en Comunicación Social (Periodista)


La educación ambiental en el desarrollo sustentable

El hombre busca como cubrir todas las necesidades y satisfacer todas las expectativas que tenga, y la gran parte de esas necesidades provienen del ambiente.

Muchas veces no somos conscientes de que extraer recursos vitales alteraría el ecosistema de una localidad, de una región o incluso llegar a afectar al planeta. Por esta razón se debe de aplicar el desarrollo sustentable para que haya un balance entre el buen uso de la extracción de los recursos naturales y mantener la económica de una sociedad.

La educación ambiental orientada a la formación de ciudadanos activos y comprometidos en la construcción de una sociedad más justa, democrática y solidaria, constituye uno de los pilares fundamentales e insustituibles para alcanzar el desarrollo sustentable. 

La escuela es un espacio privilegiado para llevar adelante acciones que, partiendo de realidades socio ambientales complejas y vinculadas directamente con las condiciones de vida locales, tengan como horizonte un desarrollo económicamente viable, socialmente justo y ecológicamente equilibrado.

Esta educación es una las fuentes principales para generar nuevos hábitos, los niños quienes absorben al máximo información son los que muchas veces nos enseñan a volver a nuestras raíces, aquello esencial y puro que tenemos los adultos.

Podemos cambiar hábitos como adultos por medio de la educación ambiental o bien evaluando cual es el camino de la sustentabilidad, que ya recorrimos y que pensamos transmitirles esas herramientas incorporadas a los niños.

Tenemos que entender por desarrollo sustentable a un proceso de crecimiento de la humanidad con la mira puesta en el cuidado y la protección del ambiente.

Es importante que los alumnos tengan contacto con la naturaleza o con elementos de la naturaleza. Esto se puede lograr a través del diseño de experiencias al aire libre y utilizando espacios naturales de la comunidad como plazas o parques.

Tratar el tema ambiental desde el salón de clases, de manera cotidiana, es una forma de empezar. La variedad de capacitaciones que apuntan a fomentar el cuidado del ambiente es cada día más amplia y se pueden plantear a través de prácticas concretas, vinculando lo ambiental con las ciencias naturales, sociales y culturales.

Algunas actividades que se podrían implementar utilizando el reciclaje:

· Reciclaje de papel: este elemento, de uso permanente en cualquier escuela, puede tener una segunda funcionalidad en vez de terminar en la basura. Reciclar el papel utilizado para generar nuevas piezas puede ser una actividad muy entretenida y enriquecedora. Sólo se necesitan algunos contenedores plásticos o baldes, agua caliente, una licuadora y bastidores para escurrir el agua de la pasta. Si a esto le sumamos un poco de sol para secar las nuevas hojas, en poco tiempo es posible enseñarle a los chicos a reducir residuos y, a la vez, producir nuevo papel.

· Origami: otra posibilidad para reutilizar el papel escolar de descarte es el arte del Origami. Recortando sobras de cartulina o papel afiche -en rectángulos y cuadrados- se pueden confeccionar las figuras de este tradicional arte japonés, vinculando en una misma actividad las ciencias sociales, el arte y el cuidado del ambiente.

· Billeteras: las billeteras resultan muy atractivas como opción ya que, además del mensaje ecológico, los chicos se llevan a su casa un producto estético, útil y de uso cotidiano. Para esto resultan ideales las hojas de revistas con gráficos atractivos y colores fuertes que se adhieren a una base de tetra pack (cajas de leche, jugos). Como materiales extra, sólo vamos a necesitar contact y un poco de pegamento.

¿Por qué promover y apoyar la educación ambiental en la escuela? Porque la educación representa la base del desarrollo sostenible de una nación en sus tres dimensiones: económico, social y ambiental. 

Debe considerarse como un elemento fundamental del derecho a una vida decente y al desarrollo individual, y como un factor determinante para la reducción de la pobreza y las desigualdades y, además, es la institución como escuela la que garantiza el mayor nivel de inclusión, a la vez que conserva un prestigio y un poder de convocatoria de fuerte impacto en la comunidad: por las aulas -en sus diferentes niveles y ciclos- transita casi la totalidad de los niños y jóvenes de todos los estratos sociales, que se forman para asumir, en el corto y mediano plazo, un papel central como actores relevantes en relación con la problemática ambiental.



Miércoles, 30 de octubre de 2019
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