Opinan Federico Fernández, López Murphy, Etchebarne y otros
¿Quién fue el responsable del Apocalipsis que vive hoy Bolivia?


Hacía catorce años que estaba en el poder. Demasiado tiempo para creer que podría ser eterno. Pero Evo Morales renunció ayer, domingo, hundido en una trama de corrupción y fraude que él mismo tejió. Durante tres semanas resistió, como pudo, la presión ciudadana que no creyó que Evo Morales haya sido el ganador genuino de las últimas elecciones. Fue la gente, en la calle, la que percibió que debía llegar a su fin, ante el riesgo ya ni siquiera disimulado, de intentar convertirse en un gobierno vitalicio.

Señales, Evo Morales, tuvo suficientes para evitar este desmadre. La primera vez fue cuando, en 2016, el 85% del padrón boliviano le dijo un claro y contundente "No" a la posibilidad de que Evo se postulara para un nuevo período. La Constitución vigente se lo impedía, pero él quiso forzar un período más a través de un referendo. Aquel febrero el 51% de los ciudadanos le dijo que no. Como a Evo no le gustó el resultado, lo desconoció. Y le pidió al Tribunal Supremo Electoral (conformado por mayoría oficialista) que lo autorice a ser reelecto. Este lo autorizó alegando que ser candidato era un "derecho humano".

Así llegó Evo Morales a un tercer período. Como el sol no se puede tapar con las manos indefinidamente, el "no" a Evo se repitió en las elecciones de octubre: Evo Morales debía ir a una segunda vuelta porque no le alcanzaron los sufragios para una victoria en primera vuelta.

Otra vez las artimañas del poder se impusieron: se suspendió el escrutinio casi un día entero, sin previo aviso y cuando se rehabilitó -vaya sorpresa- Evo Morales había ganado. Organismos internacionales declararon el comicio "viciado de nulidad" y la gente salió a la calle. Hasta ahí llegó Morales.

Pero, dando manotazos de ahogado, Evo -reconociendo implícitamente el fraude- convocó a nuevas elecciones, se atrincheró en su desgastado poder como los dedos se aferran a una rama a punto de quebrarse y luego, finalmente, renunció.

La comunidad liberal siguió con atención los sucesos de Bolivia, país que se suma a los convulsionados Chile, Ecuador, Venezuela y Brasil, que también vivió un domingo difícil tras la salida de prisión de Luiz Inacio Lula Da Silva.

¿Qué pasó ayer?

 
  "ESTO DEMUESTRA QUE LOS SISTEMAS DEMOCRÁTICOS NECESITAN ALTERNANCIA EN EL PODER.  Las reformas constitucionales y la negación a aceptar la realidad provocaron este disparate.
 
 RICARDO LÓPEZ MURPHY    

Las declaraciones del exministro de Economía a Visión Liberal llegaron luego de un exhaustivo análisis de las causas que provocaron este quiebre. "Las reformas constitucionales y la negación a aceptar la realidad provocaron este disparate. Al anular las elecciones reconoció el fraude", considera. Y entiende también que la sublevación que vivió Bolivia ayer "cuenta con elementos que no encuadran en la política, es una reacción de centros cívicos y de la policía".

 "El creó esta situación de conato cívico militar. No estoy de acuerdo con la forma en que se generó esta situación, pero él (por Evo Morales) fue quien primero rompió con todas las formas institucionales", analiza el economista Ricardo López Murphy. Para el exministro de Economía, lo sensato hubiera sido que Evo Morales no se presente a las elecciones, ya que claramente se hicieron vulnerando todas las disposiciones cívicas

Federico Fernández, presidente y fundador de Fundación Bases, enumeró las razones que llevaron a esta situación a una Bolivia que ya venía dejando claras señales de no querer la perpetuidad de Evo Morales.

  
  EVO MORALES FORZÓ A LA CORTE SUPREMA A QUE HABILITE SU REELECCIÓN ALEGANDO SUS "DERECHOS HUMANOS". EN UNA REGIÓN CON EXTRAVAGANCIAS JUDICIALES HABITUALES, ESTE HA SIDO UNO DE LOS FALLOS MÁS DISPARATADOS DE LOS QUE SE TENGA REGISTRO".     FEDERICO FERNÁNDEZ     

  "Los sucesos de este fin de semana en Bolivia tienen que relacionarse con un proceso anti-democrático y autoritario llevado adelante por el expresidente Evo Morales desde hace ya varios años. El hartazgo social debe entenderse en el marco de que en 2016 Evo perdió un referendo para reformar la Constitución y buscar la reelección. No contento con el resultado, forzó a la Corte Suprema a permitírsela alegando sus "derechos humanos", enumeró. 

En una región con extravagancias judiciales habituales, este ha sido uno de los fallos más disparatados de los que se tenga registro. Cuando a este cocktail le agregamos el intento de fraude en las pasadas elecciones, se entiende perfectamente la explosión social de los últimos días. Desde hoy, todos debemos velar para que se restablezca el orden constitucional en Bolivia y para que los que atentaron contra el mismo sean juzgados", concluyó Fernández en diálogo con Visión Liberal.


  Latinoamérica parece estar en medio de una guerra ideológica, con las huestes del Socialismo del siglo XXI que no quiere respetar las reglas de las democracias liberales. Pretenden cambiar sus constituciones y no respetan ni la ley , ni la democracia. Agustín Etchebarne 

Coincide el director de la fundación Libertad y Progreso Agustín Etchebarne: "Ebrio de poder, Evo Morales cambió la constitución para ser reelecto. Luego de 14 años de mandato, su propia nueva Constitución le impedía ser reelecto pero para forzar el brazo de la ley lanzó un referéndum para que habilitaran su candidatura. Lo perdió. Igual siguió adelante con sus vasallos de la Corte Suprema que le permitieron competir, en contra de lo que decía la ley. Ahora la OEA confirmó que hubo fraude y el pueblo se levantó, la policía se amotinó y el ejército dijo que no va a intervenir. Evo renunció pero sus seguidores comenzaron a provocar incendios y saqueos y Bolivia vive horas inciertas".  

Para Etchebarne la situación se replica, casi calcada, en otros países latinoamericanos: "cuando pierden las elecciones aprovechan cualquier descontento popular para buscar la rebelión popular, como en Chile o Ecuador. Y cuando están en el poder y pierden el apoyo popular, no respetan el resultado electoral y reprimen a su pueblo como en Venezuela o Nicaragua. Y cuando el ejército no les responde en la represión de su propio pueblo, entonces renuncian y envían a sus adláteres a provocar desmanes".

Lamentablemente los republicanos parecen aturdidos y no saben bien cómo responder frente a quienes avasallan las leyes y son capaces de movilizar a minorías numerosas en las calles. Basta tener un 3% de la población movilizada para provocar masivas manifestaciones. Pero esto también preocupa a los gobernantes de izquierda moderada , porque los pueblos también pueden ser movilizados desde las derechas ... tiempos inciertos para Latinoamérica", concluyó


 

Alejandro Corbacho, director del Observatorio de Política Exterior de Ucema, "a diferencia de lo que ocurre con los gobiernos de Venezuela, Cuba y Nicaragua, que se apoyan en el empleo de las fuerzas armadas y grupos parapoliciales para la represión y control de la oposición para mantenerse en el poder, los gobiernos legítimos deben surgir de elecciones libres, competitivas y limpias. Segundo, la ciudadanía puede rechazarlos en elecciones con las características mencionadas. Por último, la alternancia es una posibilidad que deben aceptar y acatar cuando el voto popular es contrario a los gobiernos que una vez que se instalan en el poder creen que no deben retirarse porque cuentan con un mandato que está por encima de esa voluntad ciudadana. En vista de estos resultados, solo sosteniendo simultáneamente los valores de la libertad y la justicia, los habitantes de la región alcanzarán la paz y la felicidad", alegó en declaraciones a Infobae. 

 

Manuel Adorni analizó el rol de la izquierda en la renuncia de Evo Morales y la liberación del expresidente de Brasil Lula Da Silva. "El populismo deja escrita una nueva página en la historia de las dictaduras socialistas fallidas. Gracias a las fuerzas armadas bolivianas que estuvieron siempre del lado de la gente que quería una Bolivia mejor, más democrática y libre. Fuerza Bolivia", alentó desde Twitter. Adorni considera que sí hubo golpe de Estado en Bolivia. "De hecho es el 3ro. perpetrado por Evo Morales: en el 2013 fue el 1ro. (Justicia indicando que su 2do. mandato era el 1ro.). Luego en 2016 cuando su reelección es rechazada por referéndum. El último: haciendo fraude en las elecciones".


Lunes, 11 de noviembre de 2019