¿Qué trae entre manos el plan económico del nuevo gobierno?
Por: Gino Russo
Libertario/Anarco-capitalista, Rothbardiano puro. En twitter soy @finoruso


El retorno del socialismo recargado: Alberto Fernández

Tras ganar Alberto Fernández las elecciones presidenciales con el 48,10% de los sufragios y su contrincante, Mauricio Macri, con el 40.4%, resultó electo en la primera vuelta para ocupar el sillón de Rivadavia.

Alberto Fernández ha ganado por la incapacidad del gobierno de Mauricio Macri de afrontar problemas que dejó su actual compañera de fórmula, Cristina Fernández de Kirchner. Macri optó por el gradualismo para intentar solucionar los problemas. Ello implicaba recortes del gasto público en periodos largos, más un endeudamiento para poder cumplir, supuestamente, el objetivo. Pero no lo logró; Mauricio Macri dejará la argentina con una inflación mayor al del 2018 (se estima que en el año 2019 será en torno al 60%); mayor nivel de endeudamiento (80,7% del PIB según ministerio de Hacienda); una pobreza de 35,4% de la población; un gasto público entre 44/45% del PIB y un déficit fiscal de entre 4% a 4,.5% del PIB.

Alberto Fernández ha dado por conocer su programa económico (ver aquí) que hará a partir del 10 de diciembre, cuando ocupe la Casa Rosada. Ha expresado, o mejor dicho, ha plasmado varias propuestas pasando por el área de salud, educación, seguridad, empleo, impuestos, energía, etc., que aparecen en el documento citado de 118 páginas propuesto por técnicos del partido justicialista.

A continuación, examinaremos el plan económico de Alberto Fernández:

Básicamente, en temas de salud, propone remedios gratis, tanto para jubilados, para el programa de salud sexual, reducir forzosamente los precios en las farmacias, crear agencias, oficinas y múltiples programas e incluso ampliar los vigentes, imponer controles de precios a medicamentos y tecnología sanitaria, garantizar la salud universal y gratuita, reactivar la producción local de medicamentos y vacunas.

No obstante lo que está diciendo, es que el gasto público se expandirá y aumentará el déficit fiscal, ya que aumentar implica gastar más; añadirá nuevos controles de precios a productos farmacéuticos como tecnología médica, lo que significa que habrá escasez de ellos. Posteriormente, cerrará las importaciones de medicamentos para intentar favorecer la producción local de los mismos.

No nos dice como financiará esta partida, lo cual parece absolutamente demagogia barata e irresponsable. No es otra cosa más que mentirle la gente, o continuar con las mentiras.

Respecto a las áreas de educación, ciencia y tecnología, hábitat y desarrollo, energía, producción agropecuaria, sorprenden estas partidas, que en todas pretende aumentar el presupuesto y destinarle partidas extraordinarias. Pretende crear muchísimos programas, observatorios y parques e incrementar por supuesto su personal, garantizar vivienda digna, reasignar créditos a vivienda, retrotraer, congelar e intervenir el mercado mediante regulación y fijación de precios máximos y mínimos a las empresas prestatarias de servicios públicos, a las tarifas de servicios, transporte, energía, y combustibles.

En estas partidas, en síntesis, habla de incrementar el gasto público en todas y cada una de las áreas, expandiendo el déficit fiscal aún más, ignorando de donde saldrá el dinero. No se explica cómo hará para otorgar créditos con una tasa de interés tan alta, congelar créditos UVA, hasta llegar a la locura de querer retrotraer, congelar e intervenir las tarifas. Algo que estuvo congelado por muchos años he intervenido por otros tantos, inexorablemente tendrá como resultado la desinversión. Porque si el negocio para las empresas no es rentable, producir a pérdida sería el objetivo de esa empresa hasta quebrar, ya que, al no poder cobrar el costo real de la tarifa o servicio, seria transformar a este país en la mismísima Venezuela, pero subidos a un tren bala.

Las consecuencias serían cortes de suministro eléctrico, de gas, de agua corriente, el mal funcionamiento del transporte público, escasez de combustible.Consecuencias básicas destacables que se producen a la hora de congelar, retrotraer e intervenir un servicio o tarifa.

En producción agropecuaria, pretende establecer retenciones segmentadas, es decir retenciones móviles; se intervendrá en el manejo y la regulación de divisas en este sector.

En materia tributaria:

- Incorporar un impuesto sobre las transacciones financieras con tasas diferenciadas según los objetivos de política económica, que reemplace al actual "impuesto al cheque".

- Mejorar el gravamen sobre las rentas financieras para darle mayor progresividad al impuesto a las ganancias.

- Crear un impuesto de alcance nacional sobre la propiedad inmueble, articulado y coordinado con el inmobiliario provincial.

- Recrear un Impuesto al Enriquecimiento Patrimonial a Título Gratuito.

En resumen, analizando todo el documento podemos ver:

Aumento drástico del gasto público, aumento de la presión impositiva y sobre todo aumento del déficit fiscal. Ahora bien ¿Esto tendrá consecuencias? Respuesta: Si

Argentina se encuentra en un sendero de default, de hiperinflación y de crisis. No es posible ningún aumento de gasto público, porque aumentar el gasto derivará en mayor déficit y si se deriva en mayores déficits, se financiará con emisión monetaria, lo que añadirá mas combustible al fuego. Con una caída de dinero colosal e individuos en plena retirada sacando o comprando masivamente dólares y plazos fijos (temor a una confiscación o que el plazo fijo no le gane a la inflación "tasa de interés baja o inflación muy alta"), acrecentará aún más la caída de la demanda de dinero. Consecuencia de ello, se impondrá la emisión de dinero para pagar Leliqs y plazos fijos. El resultado, es que derivará inexorablemente en una hiperinflación, como en 1989.

Aumentar la presión impositiva, lo que producirá, es que caiga la recaudación fiscal y la actividad económica, llevando a la economía al colapso.

No se puede tomar deuda del mercado voluntario. Nadie nos prestaba, mas por eso acudimos al FMI. Estamos en el primer eslabón del default, que se trata de un default selectivo.

Tenemos problemas para repagar la deuda, porque no tenemos superávit fiscal. Tener un superávit fiscal implica eliminar completamente el déficit (es decir reducir drásticamente el gasto publico para volver a ser solventes y pagar las deudas contraídas), pero además, debemos eliminar impuestos para que la economía se ponga en marcha y vuelva a crecer, para que emprendedores/empresarios/capitales extranjeros vuelvan a invertir y les sea rentable, generando empleo y mayores salarios.

Si no arreglamos el problema del déficit, que derivó en un problema de deuda, la pasaremos mal. Quedaremos excluidos del mercado de deuda internacional por mucho tiempo, tanto como si hay quita para los bonistas, tanto extranjeros como locales. Lo mismo si hay quita para el FMI o si se confiscan los ahorros por sexta vez a los argentinos, o declaramos el default a las provincias, sería un verdadero desastre.

Alberto Fernández con su plan económico, nos llevará más rápido a la hiperinflación y default.

Espero que no sea este el camino a seguir, porque Argentina encontrará un sendero peligroso de destrucción de su PIB, como el PIB per cápita y no parará de caer hasta que hagan las reformas necesarias que tan inminentes son para erradicar por una buena vez la hiperinflación, como el dominó de defaults que estamos a punto de presenciar.

Martes, 12 de noviembre de 2019
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