¿De dónde surgió el salario mínimo y por qué debería eliminarse?
Steven M. Castillo León
estudiante de Administración Pública y Comercio Internacional. Nació en Ponce, Puerto Rico. Ha escrito columnas a MÁS Libertad y Mises Report.


No. El $7,25 no da para vivir ni tampoco subirlo no va a garantizar el paraíso

(Desde Puerto Rico) José Ledesma, presidente de la Cámara de Comercio fue a una vista en cual se le hicieron preguntas y cuestionamientos. Una de esas preguntas fue si en Puerto Rico se puede vivir con salario mínimo, a lo que respondió que él no puede vivir sin salario mínimo, pero que los trabajadores sí. 

Esto generó una controversia hasta el punto de que las empresas y organizaciones decidieron que retirarán las relaciones y acuerdos con la Cámara de Comercio si Ledesma no renuncia a su presidencia. Jóvenes marcharon para exigir que el gobierno suba el salario mínimo a $15. ¿Quién sabe la historia del salario mínimo? ¿Cuántos aprendieron de economía básica? ¿Cuántos se cuestionan y estudian no solamente lo que se enseña en la escuela y universidad, y busca más allá de la duda? ¿Nos creemos también lo que dice un pseudo intelectual o un sabiondo en las redes sociales o en libros con intenciones desinformadas? Aquí veremos la historia del salario mínimo y la actualidad de países sin salarios mínimos, que son ricos.


¿De dónde se origina el salario mínimo?


La Ley del Salario Mínimo que se origina en siglo XIX, continúa siendo motivo de escándalo y de debate. Estas leyes fueron regulaciones aprobadas al sector ferroviario. Según el economista Walter Williams, los trabajadores negros de los ferrocarriles en la zona sur de Estados Unidos representaban el 85-90%. Eran fogoneros que se dedicaban alimentar con carbón las locomotoras en los ferrocarriles y además se dedicaban a trabajos de limpieza y engrase, así como la función de auxiliar de guardafrenos para trabajar con las vías férreas. 

El segundo grupo compuesto por el 27% de los guardafrenos, se encargaba de los ferrocarriles y el manejo de frenos. Finalmente el 12% eran los guardagujas o guardavías quienes se encargaban de establecer el movimiento de agujas cuando se va efectuar en un cambio de vía. Debido a la incapacidad de impedir que las empresas ferroviarias contrataran trabajadores negros no sindicalizados, se reclamaban esas regulaciones que impedían dicho empleo. Para el año 1909, se creó el salario mínimo para buscar imposición a todas las razas. Suena bonita la política, pero acordémonos de la "Causa y Efecto". El negro de aquella época aceptaba su salario igual que el de un blanco. En vez de combatir el racismo lo empeoró. Si definimos el término racismo, podemos decir que es un grupo tribal que cree y defiende la superioridad de una raza frente a otras razas, y busca mantener separada de una comunidad o un país. Esta actitud tribal es la más primitiva; no se juzga carácter ni acciones como persona, sino se juzga sus acciones y caracteres de los antepasados . El racismo no acepta la razón, voluntad, mente y moralidad. En vez de mejorar las cosas, hizo peor; la contra cultura de esa política no eliminó el racismo de los empresarios, sino que se desplazó a costa de los trabajadores negros. Un sindicalista pidió que se buscara eliminar esa norma de "incentivo para emplear al negro".

En en 1930, la tasa de desempleo era marginalmente menor que la de los blancos. Los trabajadores ferroviarios, tenían como obligación aceptar salarios menores que la de los blancos; estas leyes causaron indignación. Un año después, se aprobó en el congreso la Ley Davis-Bacon que establece obligación a salarios a cualquier trabajador empleado en proyectos como la financiación pública del gobierno federal. Dos años después, se aprobó la Ley de Recuperación de la Industria Nacional, ordenando salarios a todo tipo de industria en la economía. En 1938, entró en vigor la Ley de Estándares Laborales Justos, todavía vigente, la cual impone un salario mínimo federal para cualquier trabajador que esté involucrado en el comercio interestatal.

Estas leyes lo que hicieron fue una expulsión del mercado laboral a los afroamericanos. No obligó al empresario a pagar salarios no racistas, sino que le hacía el camino del sufrimiento ya que por su raza tenía que sufrir desempleo. Por el hecho de ser negro y de bajo recursos, no podías establecer el salario que quisieras. Los sectores en los que no había regulación, ni leyes de salario mínimo, demostraban aumento en el mercado y reducción del discrimen por raza. Podemos comprobarlo en dos casos cuando se hacían obras en Broadway junto a los blancos. Tenemos el caso de las Ligas Mayores de Béisbol; a pesar del racismo, el deporte profesional unió las razas consiguiendo eliminar las barreras de la desigualdad. Todo esto mientras que en los empleos civiles y públicos todavía se sufría expulsión debido la creación del salario mínimo.

En el 1960, muchos afroamericanos tenían contratos con trabajadores agrícolas; para ese momento era un sector en el que no había regulaciones salariales. Siete años después, el gobierno extendió el salario mínimo a los granjeros estadounidenses como parte del programa de Guerra Contra la Pobreza. Este proyecto multiplicó la pobreza en vez de reducirla, creó distorsiones económicas y mantengos, aprobado por el presidente estadounidense Lyndon B Johnson. Antes del proyecto, los trabajadores agrícolas cobraban $3.50 al día, pero después del proyecto el gobierno les obligó a cobrar $1.00 la hora. Se estima que 25,000 trabajadores del campo perdieron sus empleos especialmente en la zona de Mississippi. Un dólar por hora no da para nada. A pesar de todo, el racismo ha estado cayendo, debido la búsqueda de igualdad ante la ley y en otras áreas seguimos uniéndonos como humanos, aunque se puede mejorar. 

Estados Unidos eligió su primer presidente negro y otros afroamericanos han comenzado a ocupar cargos importantes. Podemos decir que en la cultura hay progreso, teniendo en mente que siempre se puede seguir avanzando.

Actualidad: Causa y Efecto.

El salario mínimo es un asunto de políticos que han sido decretado por el consenso. Esta política pública es una de las menos estudiados históricamente y económicamente. Esta ley tiene como intención frenar la movilidad social y la negociación de trabajadores y patronos. 

El incentivo que se crea es prohibir el empleo y la transacción voluntaria. Hay que entender que una cosa es el deseo y otra cosa es la ciencia económica y empírica. Mientras más se sube el salario mínimo, crece el desempleo debido al ataque que se le hace a las empresas en crecimiento como las Pequeñas y Medianas Empresas (PYMES), especialmente en sus finanzas. Eso se evalúa en la contratación y aumento de sueldo; al decretar un salario mínimo se afecta la contratación en el sentido de que no se pueden contratar a más personas y al subir el salario se afectan las finanzas de esas pequeñas y medianas empresas en cuestión a la nómina de trabajo. No olvidemos que también aumenta el costo en la calidad de vida, haciendo difícil conseguir lo que es necesario para el diario vivir. Además, se destruye su progreso de subir a una empresa grande. 

Si vemos la diferencia entre los países con y sin salarios mínimos podemos ver cómo fluye la renta per capita. Las rentas reales o ingresos reales se pueden reducir y si hay otro aumento resulta peor. 

Se sugiere que no se baje ni se suba el salario mínimo, ni tan siquiera se decrete una ley o proyecto; lo mejor es eliminarlo, para incentivar la movilidad social, competencias de trabajo, incentivar oportunidades para los de poco o nada de experiencia. 

¿Cómo podemos subir el salario mínimo? La ley de oferta y demanda, es el principio básico de una economía real de mercado. Aquí se pone en práctica la relación que existe de un producto o cantidad ofrecida por ese producto u oferta, estableciendo en el caso del salario cuánto se me puede pagar por el trabajo que yo trabajador puedo hacer, y cuánto yo patrono puedo pagar a este trabajador/trabajadora, según el presupuesto, su forma de trabajar, recomendaciones, lo lleve a que su valor sea lo que es. Recordemos que el dinero no crece en los árboles y que la riqueza se crea mediante el emprendimiento de un individuo y grupos de individuos. 

La economía no un juego que suma cero como explica el económico español Juan Ramón Rallo en su columna para Libertad Digital titulada "No es un juego de suma cero"; esto quiere decir que nuestra riqueza no está dada sino que crece de tal modo que cada vez hay más cantidad disponible para todos. El fundador de la Escuela Austriaca de economía, Carl Menger, dejó establecido que para que una ‘cosa' pudiera considerarse un bien económico debían conjugarse cuatro circunstancias: a) debía existir una necesidad humana, b) la cosa en cuestión debía ser capaz de satisfacer esa necesidad humana, c) el individuo debía conocer la idoneidad de la cosa para satisfacerla, d) el individuo debía gozar de poder de disposición sobre la cosa" (Ramón Rallo, 2018). "En definitiva, la economía no es un juego de suma cero en la medida en que durante todo el proceso de producción de bienes y servicios se está generando riqueza: ya sea cuando investigamos cómo convertir las cosas en bienes, cuando convertimos las cosas en bienes o cuando distribuimos los bienes mediante los intercambios. Al contrario de lo que presuponen los socialistas que toda la riqueza ya está creada y que sólo es necesario redistribuirla, el mercado libre es el marco en el que los individuos pueden organizarse para incrementar tanto como les sea posible nuestras disponibilidades de bienes y servicios con los que satisfacer de manera continuada sus muy variados fines" (Ramón Rallo, 2018). 

Se tiene que permitir que los salarios sean regulados por los convenios colectivos. Al subir el salario mínimo se genera desempleo, reducción de jornada laboral y reducción de contratación. Aumentar el costo de un trabajador recae en los consumidores, haciéndoles pagar un precio alto que se refleja a su vez en la alza años de los experiencia así como en la delimitación del aprendizaje debido a la disminución en el adiestramiento. 

Esto merma las oportunidades, especialmente de los jóvenes que se gradúan de la universidad o de algún colegio, de aprender el valor de responsabilidad, administración del dinero así como lidiar con el supervisor y los compañeros. Podemos decir que todo se ha reducido o simplificado a un "trabaja y vete". Lamentablemente, podemos encontrar países donde las reformas laborales con buenas intenciones promueven estos efectos. Hay intereses como las uniones especialmente el sector público; creen en imponer un salario mínimo buscando el beneficio. ¿Cómo se pagan estos salarios que se exigen de parte de esos sectores? ¿Con un árbol que tiene millones? No, se pagan con nuestros impuestos, como también pagamos una deuda ilegal e inconstitucional mediante el IVU.

  *Nota: Hay estados de EEUU, que tienen salarios decretados y que van por encima del $7.25.  


*Nota: Aunque Puerto Rico no sea un país independiente, ni estado de la unión de EEUU, lo incluimos como parte de nuestra relación colonial con EEUU que nos aplicaría el decreto federal, aunque el mismo territorio o colonia puede tener poder para decretar una subida por encima del $7.25.

¿Qué podemos aprender?


En el 1948, la tasa de desempleo entre los jóvenes estaba en el mismo nivel de todas las razas. A pesar del racismo fuerte que estaba en apogeo debido a la emancipación de los esclavos, el auge de la clase media creció durante las décadas. 

Cuando aparecieron las leyes entrometidas aprobadas por burócratas, se obtuvo un proceso lento en el PIB per capita de EEUU y a nosotros, Puerto Rico, nos afectó al tener una relación colonial con ellos. Se busca una buena intención perjudicando la trayectoria económica. El salario mínimo no garantiza trabajos; subirlos o bajarlos, no produce ningún efecto lo único que consigue es empobrecer nuestras condiciones. La mejor opción es eliminarlo porque como ya vemos que en otros países, al elevarse los mercados se ven forzados a despedir empleados y reducir horas de trabajo. Los precios ni que se digan, adiós al consumidor. Otros países que vimos en la tabla tomaron un camino distinto. Los votantes somos engañados, no cuestionamos ni tampoco vemos el problema completo, sino medio-problema. Esta estrategia nos hace ver lo bonito y nos hace pensar que nos va a llevar a un supuesto paraíso. 

No se debe eliminar solamente el salario mínimo, sino pedir y apoyar la libertad de todos los individuos de emprender, además de estar al nivel de un estado de la unión o de un país independiente. 

Toda reforma económica que se haga se tiene que hacer bien hecha, no se puede aplicar shock rápido. Para eliminar el salario mínimo primero tenemos que reducir las tasas contributivas para que los nuestros puedan quedarse y no irse. Debemos también atacar fuertemente el estatus que tenemos y ya sea nos lleve a la estadidad o independencia; esto fortalecerá fuerte la economía y nos permitirá abrirnos a un modelo de importación y exportación real. 

Para dar los cambios hay que pensar y debatir ideas. No actuar en violencia, odio, resentimiento e ignorancia. Los países sin salario mínimo nos enseñan que un buen modelo exitoso económico es clave. ¿Estaremos dispuesto a dar un paso y romper la burbuja en la que estamos metidos por un estatus que nos lleva a un consenso mediocre? A romper la burbuja. Tenemos que descentralizar el poder del gobierno, para incentivar el emprendimiento y la movilidad social.

Editado y verificado por Margarita Borrero

Lunes, 9 de diciembre de 2019